Tras leer y analizar la noticia, estoy de acuerdo con los diferentes autores que intervienen en la noticia. El primer lugar habla sobre los videojuegos. Los videojuegos están repletos de armas el uso de las cuales es matar sin conocimiento a todo el que se le cruce. Este tipo de juegos pueden interferir en el pensamiento de los más pequeños, ya que pueden considerar que su único y real uso es para hacer daño a otras personas. Después, también habla de que dichos videojuegos pueden crear roles de “superhéroe” o de “líder”. Ahí también estoy de acuerdo ya que pueden llegar a pensar que por usar un arma de juguete son superiores a los demás. Por tanto, por este lado no me parece juego simbólico, sino que pienso que es una forma de fomentar la violencia entre los niños.
Además, es cierto la afirmación de la autora Beatriz Castro en la que dice que el juego simbólico es el resultado de la imitación de los niños frente a una situación real que suelen hacer sus familiares. Una cosa está clara y es que los niños van a hacer siempre aquello que hagan los adultos. En un ambiente familiar habitual, no suele haber situaciones de violencia y mucho menos con armas. Por tanto, está bien no hacer referencia a ese tipo de juegos simbólicos ya que no tendrá o no debería tener significación en su vida.
Por último, es importante no ofrecerles ese tipo de juegos hasta que no lo pidan, es una forma de no fomentar la violencia entre ellos.
Por tanto, desde mi punto de vista, considero que los juegos de pistolas, espadas, etc. Son juegos que fomentan la violencia y no la diversión en el juego simbólico. Porque siempre que juegan a pistolas hay uno que muere y otro que gana. ¿Dónde está la diversión en el niño que muere?
En mi opinión, no estoy a favor de utilizar este tipo de juguetes, sobre todo desde las edades más tempranas.
Creo que como adultxs responsables y ejemplares de la conducta de lxs más pequeñxs debemos hacer saber a lxs niñxs que las armas no son objeto de diversión, deberíamos hacerles saber que conducen a acciones violentas y que la violencia está mal.
En el caso de que el/la niñx pida un juguete de este tipo creo que debemos adaptar a su edad el discurso de la no violencia. Si se trata de un/una adolescente debemos actuar de manera diferente a como actuaríamos con un/una niñx de infantil desde luego.
Puede que un arma sea estimulante para el/la niñx pero, ¿nos conviene este tipo de estimulación? ¿es realmente positivo este tipo de aprendizaje en el/la niñx?. A mi parecer, no. Creo que no debemos permitir a lxs más pequeñxs normalizar este tipo de acciones y menos que las relacionen con la diversión.
En mi opinión, por mucho que sea un juego y lxs niñxs lo vean como tal, no creo que se deba fomentar este tipo de dinámica usando juguetes que simulen ser armas o peligrosos. Fomentando el juego con estos objetos, estamos también creando una visión (en cierto modo) positiva de este, cuando en realidad su significado es todo lo contrario.
Como adultxs responsables, deberíamos adaptar una postura contra la violencia, dejando ver lo negativo en esta conducta y guiarles para hacerles ver la realidad.
Como se comenta en el artículo, los videojuegos son un potenciador de esta conducta bastante importante, y en ellos se normaliza la violencia, haciendo ver que es algo normal y que, por lo tanto, "está bien".
En conclusión, debemos ser más críticxs con lo que llega a los niñxs. Cualquier cosa está a su alcance, debido al internet y las tecnologías que han surgido durante estos últimos años. No es recomendable que los pequeñxs jueguen con este tipo de juguetes, ya que la violencia que fomentan o generan puede ser perjudicial para ellxs.
Después de leer la noticia, considero que este tipo de videojuegos y de juguetes, no son los más adecuados para niños/as pequeños, ya que se encuentran en una etapa de desarrollo mental y aunque no sepan las consecuencias reales del uso de las pistolas, pueden crear una idea equivoca del uso de estas.
Creo que lo más importante es que las personas adultas que rodean al niño/a deben hacer entender que este tipo de juegos pueden llevar a conductas violentas y que eso no esta bien.
Como se ha comentado en la noticia, creo que hasta que la persona no sepa diferenciar la ficción de la realidad y no sean conscientes de lo que la violencia puede conllevar. Por lo que, las personas adultas que rodean al niño/a deben plantear juegos en los que la representación de la violencia quede totalmente apartada.
Como conclusión, podría decir que es muy importante dar libertad a los niños/as pero que en ciertos temas o aspectos como es este, debemos hacerles ver y entender lo que este tipo de juegos puede llegar a generar en ellos/as en un futuro.
Considero que no existe una relación tal entre la agresividad y el juguete, independientemente del tipo de forma que tenga el mismo, ya que un juguete sirve para jugar. En ningún momento se diseñan armas de juguete con la intención de que el niñx sea unx futurx asesinx serial.
El problema reside en la interpretación que le damos nosotrxs como adultos al objeto, pues lxs niñxs aprenden por imitación. Si ven en la televisión que los adultos emplean un arma para matar a otros, probablemente, si el juguete es muy similar a ese arma imitarán la conducta observada.
"Beatriz Castro, la otra autora de Niños autónomos y maestra especialista en Pedagogía Terapéutica, asegura que la función del juego simbólico, que es lo que hacen los niños cuando juegan a imitar acciones de los adultos, es una herramienta fundamental para el aprendizaje". (Niebla, 2022).
De modo que los niñxs aprenden por imitación y la agresividad, tal y como demostró Albert Bandura, es otra conducta más el/a niñx aprende tras imitar su entorno más próximo.
A modo de conclusión, el juguete que se utiliza en el juego simbólico no tiene un componente que fomente la agresividad sino que el adulto tiende a darle significado bélico a ese determinado juguete. Por tanto, el/la niñx al ver la reacción o utilización de dicho objeto por el adulto tiende a repetir la acción, ya que a lxs niñxs les gusta mucho imitar las conductas de sus cuidadorxs, así como, del entorno que les rodea.
A continuación, dejo un pequeño enlace a un vídeo en el que se explica, de manera muy resumida, el experimento de Albert Bandura: https://bit.ly/3CODhke
Tras haber leído la noticia, concuerdo con algunos autores en que, privar a los infantes de jugar con armas sería como quedarse solo con una parte de la vida, lo cual resulta imposible, pues la realidad es que en la vida hay muchos aspectos que escapan a tu control y ahí entran en juego la resiliencia y tolerancia a la frustración.
Por otra parte, la muerte forma parte de la vida, ocultar esto hace flaco favor a un infante, la cuestión es cómo lo exponemos a ello. De por sí, los videojuegos no son buenos o malos, este enfoque de etiquetar algo así como "bueno" o "malo" resulta reduccionista. Prefiero pensar que depende del uso que se le dé, así como del estado psicológico en el que se encuentre el jugador en cuestión.
Por demás, no debemos olvidar que la agresividad forma parte de cada uno de nosotros, lo que ocurre es que cada persona la exterioriza o somatiza de una manera. Los infantes deben tener derecho a liberarse y soltar esa agresividad mediante, por ejemplo, el juego, que supone un ambiente sano en el que se tienen claros unos códigos morales. En este último punto creo, reside el tema, lo que evitas acaba creciendo y te somete, lo que enfrentas puede terminar siendo una herramienta, en otras palabras, si le permito al infante ensuciarse, jugar con armas, etc., quizás prevenga que esa agresividad salga en el futuro de una forma inadecuada.
Por lo que, en definitiva, debe existir un establecimiento previo de los códigos morales, con el fin de ,más adelante, ofrecer esa libertad sabiendo que no supone un riesgo para los demás. En ocasiones, esta adquisición de los códigos morales se produce de forma natural en el infante y, otras, por según qué circunstancias, el docente u otro profesional debe incidir más.
El juego simbólico, como bien expliqué en la anterior entrada del blog, es un tipo de práctica muy importante en la etapa de Educación Infantil. No obstante, bajo mi punto de vista, no todos los materiales son igual de útiles o cívicos. Después de haber leído y analizado el artículo de Rocío Niebla publicado en el periódico nacional El País, expondré mi opinión acerca de si las armas son violentas o se trata solo de un juego simbólico.
En primer lugar, se pueden hacer varios usos de cualquier objeto y/o material. Por ejemplo, para un niñx un estuche puede ser un teléfono, un peine, una raqueta e incluso una zapatilla. Ahora bien, una pistola el uso que se le puede dar es violento, ya sea para matar o para pegar. Como bien dice Óscar Casado no es necesario hacer uso de este juego simbólico puesto que la conducta a imitar (matar o luchar) no le sirve al niñx para su futuro.
En segundo lugar, me gustaría comentar que, aun siendo conscientes de las desventajas que supone el juego de armas, hay muchos sitios en los que aún las venden. Por ejemplo, en Amazon, en Toys'R'Us, en Juguettos o en El Corte Inglés sí que está disponible la venta de pistolas de juguetes. En cambio, en algunas jugueterías como Imaginarium o Dideco no incluyen armas en sus catálogos.
En tercer lugar, es importante aclarar que los padres y madres deben dejar que sus hijos e hijas jueguen libremente, pero en el caso de las armas y videojuegos agresivos, sí que deben actuar y explicarles que no son beneficiosos. De la misma forma que nosotros como futuros docentes debemos dejar claro que en las aulas no pueden entrar juguetes de casa y mucho menos si son agresivos o perjudiciales.
Por último, siguiendo con el artículo, estoy de acuerdo con lo que dice la maestra y especialista en Pedagogía Terapéutica Beatriz Castro, los juegos violentos son muy graves sobre todo para aquellos niños y niñas que todavía no han desarrollado sus habilidades cognitivas.
En conclusión, como bien he mencionado anteriormente, el juego con armas es un tipo de juego simbólico pero de carácter violento e inapropiado, independientemente de la edad.
García-Guardia, M., Perales, V. (2008) Publicidad y creatividad en los niños. Creatividad y sociedad, 12. Pp.97-115
Este tema además de ser muy polémico, es confuso y ambivalente para la gran mayoría de personas, pues en realidad es un asunto muy serio, al cual se le debería de dar más importancia. Muchas veces, pensamos que por el mero hecho de tratarse de juguetes, y no ser “reales”, no pasará nada porque los niñxs jueguen a ser ladrones o incluso se declaren la guerra entre ellos.
Pero, en mi opinión, son juegos que propician la violencia, puesto que, con el juego simbólico, el niño aprende formas de vida, valores, costumbres, acciones… Entonces, ¿Qué puede aprender con las armas? Pues está claro, aprende a cómo agredir al resto. Y ciertamente ocurre. No es el primer caso que se escucha en las noticias de algún adolescente que ha matado a alguien de su entorno y ha tomado como referencia el juego de la play o una película violenta que vio, y es que este tipo de juegos/películas no se deberían de ofrecer hasta alcanzar cierta madurez intelectual.
Y a pesar de haber ciertos estudios que avalan que el uso de juguetes de armas no es negativo, muchos otros contrarrestan estas ideas, y la que más destaco es la de la descontextualización, y es que un juguete de pistola se usa para matar, al igual que un coche para transportarse, y si nos fijamos en el uso que hacen de estos, nos daríamos cuenta de que así es.
Asimismo, se sabe que la agresividad en el niñx es un acto que es involuntario, y nosotros como docentes y padres debemos educar para transformar esa agresividad en control y positividad, pero en mi opinión, los juguetes bélicos fomentan que esa agresividad no sea canalizada de forma correcta y eso en el futuro, puede causar problemas. Y es curioso ya que si vemos a los niñxs pegarse, en seguida intervenimos para que la situación se zanje, sin embargo, si percibimos a dos niñxs simular matarse, no intervenimos haciéndoles entender que eso no está bien, por lo tanto, estamos normalizando un comportamiento que es negativa, y a pesar de tratarse de un juego, no debemos olvidar que jugando es de la manera que se adquieren la mayor parte de las conductas.
Como ya he mencionado con anterioridad, hay estudios que afirman que los videojuegos de matar o juguetes de armas no son negativos y que no fomentan la agresividad, pero existen muchos otros que sí y son en los que yo verdaderamente me avalo, como el estudio que se realizó en 2006, por los psicólogos sociales Tim Kasser, Jennifer Klinesmith y Frank McAndrew, en el cual se afirmó que la exposición de los niñxs a las armas puede ser dañina y que asimismo, fomenta las conductas violentas. Además, en una investigación realizada por una revista educativa en la que tras haber hecho entrevistas a los padres e infantes, se vio que el problema radica en que los niños, sobre todo, chicos, están expuestos de manera continuada y sin supervisión a juegos y películas violentas y que esto sí que acaba teniendo repercusiones en la infancia/adolescencia, sobre todo, en aquellos menores que tienen problemas familiares y que de por sí ya presentan una conducta agresiva.
En conclusión, por mucho que existan estudios que aseguren que no son malos los juguetes de armas, creo que mientras que existan otras tantas investigaciones que afirmen lo contrario, habría que tenerlas en cuenta, puesto que es importante que se prevenga y sobre todo que se supervise siempre a qué y cómo juegan los niñxs y aún más, si existen datos que avalan que de verdad existe un problema con esto.
Y si lo que en realidad se busca es normalizar la muerte, creo que existen muchas otras alternativas más educativas y positivas que ayudarían a tratar este tema de forma satisfactoria y sin causar en el pequeñx ningún tipo de trauma.
-Tirado. M. (2008). La agresividad en la infancia. Revista digital innovación y experiencias educativas. Nº 13.
-Fernández . E. (2017). Armas no son juguetes: reflexiones sobre la conducta violenta. Tiching blog.
Las armas de juguete, ¿Son violentas o un juego simbólico? Juego simbólico sí que son, y violentas depende del contexto.
Creo que en esta noticia lxs diferentes autorxs resuelven muy claramente esta duda y nos ayuda a entender mejor qué lugar ocupa este tema en la mente de lxs más pequeñxs.
Hay que partir de la base de que el juego simbólico es imprescindible para conocer y experimentar la realidad que les rodea y les va a ayudar en su futuro como adultxs, además aumenta su autoestima y les permite conocer sus habilidades.
Pese a que las armas no van a formar parte de su vida futura y por lo tanto no les va a proporcionar un conocimiento de utilidad, el juego simbólico de este tipo les permite tratar y reflexionar acerca de temas como la muerte, aunque sea de forma inconsciente, pues empiezan a saber que un día dejarán de existir.
Está demostrado mediante estudios que los videojuegos o juegos violentos no hace a los niñxs más agresivos, pero sabiendo de lo que se trata la solución es estar pendiente de este juego que realizan mediante la observación y si vemos que hay un uso de las armas inadecuado, vemos que el/la niñx puede estar adquiriendo una visión sobre ellas tenemos que hacerle reflexionar y abrirle nuevos caminos para que el/ella sea capaz de ir redirigiendo su conducta y su visión.
Dicho esto, está claro que el juego es una forma única de aprender que nunca volverán a tener y con ella deben de aprender todo, lo bueno y lo malo, por lo que no es justo privarles de ciertos aprendizajes porque nos puedan resultar peligrosos, debemos estar pendientes sin eliminar temas que ayudarán a regular su comportamiento cognitivo y su capacidad reflexiva.
Desde mi punto de vista y basándome en la lectura, he llegado a la conclusión de que existen bastantes tipos de opiniones al respecto, sin embargo, estoy totalmente de acuerdo con la afirmación de que ciertos videojuegos violentos pueden suponer problemas para personas con problemas mentales pero no tiene por qué ocurrir lo mismo con personas con salud mental, es decir, en mi opinión, este tipo de juegos o vídeos e incluso series violentas no las considero malas al 100% ya que haciendo un uso riguroso de estas no tendrían por qué existir problemas. Por otro lado, sí que es verdad que cuando los niños juegan a juego simbólico suelen aparecer algún tipo de armas, en mi caso, me parece correcto su uso siempre y cuando las utilicen de forma correcta y lúdica, es decir, vivimos a diario rodeados de policías, bomberos, agentes, guardias, etc. que utilizan todo este tipo de materiales para proteger a la ciudadanía y darnos la posibilidad de una vida mejor, por lo que creo que el uso de armas de mentira para los juegos simbólicos sí pueden ser utilizadas para una buena práctica, ya que el niño tiene la posibilidad de hacer un uso responsable y apaciguado de ellas. Como dice en el artículo, el juego simbólico hace a los niños crearle una visión de su propio futuro, de lo que quieren y de cómo podría ser su personalidad, por lo que creo que si enseñamos a los niños a usar las armas de juguete como un fin enriquecedor y de aprendizaje correcto no habría ningún problema, de hecho, si les interesa mucho el tema podrían aprender mas sobre oficios que seguramente desconozcan.
Tras leer y analizar la noticia sobre la utilización de las armas, estoy a favor de lo que comentan algunos autores.
Cabe destacar, que el juego simbólico desarrolla la imaginación y fomenta su creatividad, a parte de imitar acciones de la vida real, para prepararles al futuro.
En primer lugar, respecto a lo que comenta el pedagogo Casado,estoy de acuerdo con él. No veo sentido que los niños/as fomenten el juego simbólico a través de las armas. Bajo mi punto de vista, considero que se potencia mucho la violencia y que en un futuro no les proporcionará utilidad en su vida. Aunque, también considero que todo juego no oportuno depende de la mentalidad del niño/a o de la educación/mente de los padres, es decir, si los niños/as están jugando a algún juego violento, si los padres/madres no lo ven oportuno, pararán a sus hijos/as y no le seguirán la broma.
Por otra parte, en cuanto a la mentalidad del niño/a, considero que cualquiera de ellos, que sepa diferenciar la realidad de la ficción, podrá jugar a juegos violentos. En cambio, un niño/a que no sepa diferenciar esto, en un futuro puede fomentar la violencia y practicarla.
Bajo mi punto de vista, y como ya he comentado anteriormente, creo que los juegos de armas en general no son útiles para los niños/as, ya que es muy fácil que a través de ellos fomenten y potencien la violencia y les de la posibilidad de que en un futuro próximo, solucionen todos sus problemas con estas acciones. Además, considero que jugar con este tipo de objetos no les proporciona conocimiento sobre la muerte, ya que en infantil se puede trabajar de diferentes maneras como por ejemplo a través de cuentos, teatros, películas… y no a través de las armas.
Por último, si juegan con ellas, uno suele morir y el otro suele salvarse, por tanto, se fomenta también la competitividad la cual puede desarrollar conflictos no adecuados.
En conclusión, creo que los niños/as pueden potenciar el juego simbólico con otro tipo de juegos que no sean a través de estas. Estos juegos deben ser útiles en su futuro y sobre todo deben dejar al niño/a ser libre y que se potencie su creatividad. Algunos ejemplos serían jugar a las cocinitas, a papás y a mamás, a ser enfermeros/as, a las compras….
Una vez leída y analizada la noticia publicada por “El País” puedo decir que estoy de acuerdo con la mayoría de las afirmaciones. Desde mi punto de vista, las armas nunca deberían ser un juguete, sobre todo para niñxs pequeños, ya que a tempranas edades su mente es muy susceptible a todos los estímulos que recibe, por lo que percibir la violencia implícita que se encuentra tras las armas nunca será beneficioso. En cuanto a los videojuegos mencionados en el artículo, estos hoy en día se encuentran plagados de violencia injustificada, sin ningún tipo de medida, y como adultos y futuros docentes debemos plantearnos si que un niño/a encuentre diversión en asesinar o lastimar a otros es normal, ya sea en un simple videojuego. Está claro que en adolescentes estables mentalmente y ya con una capacidad de distinguir lo real de lo ficticio, no debería traer consecuencias a largo plazo, pero en niñxs pequeños que aún no posee esta capacidad puede tener repercusiones graves. Al venir de un país donde las armas y la violencia son el día día, jamás consideraré este tipo de juegos como simbólicos, ya que no ayudan al niñx a desarrollarse ni divertirse, por el contrario, pueden dañar su mente e impedir que su inocencia permanezca intacta. En conclusión, si un niño/a no ha demandado por sí mismo este tipo de juguetes, no es ni será nunca necesario ni beneficioso proporcionárselos, en caso de que los pidan, podemos estar muy atentos e intentar redirigir su atención hacia una actividad o juego que le proporcione verdaderos aprendizajes y diversión.
Basándome en el artículo expuesto sobre si son peligrosas las armas o un juego simbólico para los niñxs, tengo que decir que depende del uso que se haga de estas, puesto que los niños en la mayoría de ocasiones tienden a imitar las acciones de los adultos. Es decir, si un niñx observa a cualquier adulto hacer un uso violento de esta, este niñx probablemente le dé la misma utilidad. Asimismo, lo mismo sucedería en caso contrario.
Así pues, me parece muy interesante mencionar la opinión que expone la maestra y especialista en Pedagogía Terapéutica mediante un ejemplo. Dicho ejemplo es el siguiente: “Un videojuego, por muy violento que sea, en manos de un adolescente con la cabeza bien ordenada no supone un riesgo, porque sabe distinguir realidad de ficción. Sin embargo, en manos de un adolescente con problemas mentales o simplemente de un niño de muy corta edad que tenga dificultades para diferenciar lo que es real y lo que no, es un grave peligro”.
Por tanto, y como algunxs de mis compañerxs apuntan, sí que pienso que existen videojuegos y juguetes que no son lo más adecuados y recomendados para que estos jueguen en edades tan prematuras. No obstante, también es cierto que como bien comenta la especialista en la noticia, si un niñx sabe distinguir entre ficción y realidad y sabe lo que está haciendo no debe suponer ningún riesgo. En cambio, el problema viene cuando estx no sabe diferenciar entre lo que es real y lo que no, ya que puede hacer un mal uso de estas.
Por todo ello, como conclusión, pienso que este tipo de juguetes en edades tempranas no son los más adecuados para desarrollar su imaginación, interacción… Además, como bien he mencionado previamente, considero que dejan de ser un juego simbólico “bueno” cuando la persona que hace uso de este tipo de juegos no está en plenas facultades mentales o no sabe diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal. De lo contrario, no considero que sea algo perjudicial para estos, siempre y cuando no hayan signos que lo que afirmen.
En mí opinión que un niño imagine que está luchando o peleando no es algo malo en sí mismo, creo que no soy la única que de pequeña cogía un palo y golpeaba al aire fingiendo que peleaba con un monstruo, y hacer eso es un acto inocente y natural, algo que muchos niños harán y de lo que no debemos preocuparnos. Creo que la preocupación debería venir cuando el niño es demasiado violento o gráfico con sus acciones, y se debería actuar no prohibiendo lo que está haciendo, pues al fin y al cabo es algo que está en su imaginación, sino hablando con él y, el los casos más extremos, acudiendo a un psicólogo.
Vivimos en una sociedad que no deja a los niños ser niños, pues comparan sus comportamientos y actitudes con el normotípico de un adulto, pues muchos nos preocuparíamos si viéramos a una persona adulta fingir que mata a otra. Sin embargo nos olvidamos de que son niños y esos juegos no son más que eso, juegos; no son fantasías ni deseos, ni se lo imaginan como nosotros lo haríamos, lo hacen de forma inocente y divertida, y creo que debemos dejarles hacerlo. Que se imaginen derrotando a un alienígena que viene a conquistarnos, o ganando al guerrero más fuerte, o matando a un dragón para salvar a un príncipe o princesa. Dejemos a los niños imaginar y utilizar su imaginación, dejémosles ser niños.
Como podemos comprobar hay muchas opiniones y muchos puntos de vista totalmente diferentes a si es correcto o no el uso de armas en los juegos. Es fundamental saber que un/a niño/a no tiene maldad como en el caso de lxs adultxs y que no va con intención de hacer daño a nadie. Lxs más pequeñxs en su imaginación juegan a ser princesas y principes, a matar a un dragón, a imitar películas de fantasía donde el héroe o heroína deben rescatar al pueblo del malvadx y no por ello son violentxs. Me quedo con estas frases de la noticia que me parecen muy interesantes: “El problema no está en el juego o el videojuego, sino en la persona que los utiliza” y “Esto a priori no tiene por qué ser malo, sin embargo, cuando esa representación o imagen lleva asociado el uso indiscriminado del arma como diversión para matar, asesinar... corre el riesgo de contribuir a interiorizar o banalizar una forma de relacionarse con otros que no es adecuada para nuestra sociedad”. Es decir, un/a niñx no va a ser un/a asesinx por jugar con armas de juguete, pero, si esta actitud durante el juego, llega más allá de este, puede haber un problema. Pero hay que dejar que lxs más pequeñxs sean niñxs y libres de jugar a lo que quieran, siempre que no hagan daño a nadie.
A lo largo de la noticia podemos observar dos posiciones contrarias y muchas argumentaciones y opiniones, sin embargo, me gustaría destacar la siguiente intervención: “El problema no está en el juego o el videojuego, sino en la persona que los utiliza”, ya que efectivamente considero que no hay ningún tipo de problema en que los niños y niñas jueguen a lo que quieran o a lo que más les apetezca, mientras no conlleven ningún tipo de riesgo. Hay que dejar a los niños ser niños y no ponerles perjuicios que ellos mismos no tienen, ya que en su mayoría los niños no juegan con espadas o pistolas para hacer daño a nadie, sino para imitar películas, héroes, luchar y divertirse con sus amigos etc.
Por ello, pienso que es totalmente innecesario quitarles a los niños la posibilidad de jugar con esas cosas, ya que finalmente ellos cogen una espada o pistola de plástico sin maldad y sin ganas de matar o hacer daño, y si por el contrario observamos que esto ocurre creo que también sería positivo, ya que se podría detectar fácilmente si el niño tiene algún tipo de problema, ve cosas inadecuadas, es muy violento, imita conductas que le son familiares…
En resumen, creo que las armas de juguete no son para nada violentas, sino que son un juego simbólico más con los que los niños se divierten sin esa perversidad de los adultos. Y como he dicho anteriormente puede servir de herramienta para detectar algún indicio de que algo no va bien y solucionarlo cuanto antes, ya que como se argumenta en la intervención que he resaltado, el problema no es el juego, es de la persona.
Tras haber leído la noticia, no voy a hacer un resumen de ella porque todos la podemos leer pero si que voy a dar mi opinión respecto a ese tipo de juegos, que alomejor no todxs estáis de acuerdo conmigo. En primer lugar, pienso que lxs niñxs juegan con armas porque han visto con anterioridad a alguien que le ha dicho ten una pistola o ten una espada para hacerles sentir o mas masculinos o mas fuertes. Digo masculinos porque mayoritariamente son chicos los que juegan a este tipo de juegos desde mi parecer. En segundo lugar, no entiendo que ven de divertido los padres/madres… ver a sus hijos jugando con armas y no piensan que estxs al ser pequeñxs se hacen una concepción equivocada de los que son las armas. Me explico, cuando juegan con una pistola de agua (que en muchos casos parecen muy reales) ven que a la persona que le tira el agua se ríe y se lo pasa bien, en cambio, la realidad no es esa, es todo lo contrario en la vida real. En tercer lugar, pienso que es muy importante el juego simbólico, pero pienso que hay muchísimas mas formas de desarrollar la simbología con otro tipo de juegos que les puede mejorar como personas creando una imagen real de la realidad. Para finalizar, también hay que decir que la mayoría de nosotros hemos tenido pistolas de agua y espadas, pero creo que tampoco las utilizamos de la misma forma como se ve en la imagen que se nos muestra en la tares ni tampoco se veían tan reales las pistolas. Como anotación decir que los niños imitan todo aquello que ven y si ellxs ven que en un juego hacen X cosa con la pistola ellxs lo harán igual o de una forma parecida porque se ponen en el papel del jugador o de la peli que han visto.
Hola!! El artículo sobre el juego simbólico con armas me ha parecido muy interesante y creo que es un buen tema para comentar en clase. En cuanto a si las armas de juguete en los niños son violentas o son simplemente materiales que forman parte de un juego simbólico, yo estoy más de acuerdo con la segunda opción. Como se dice al principio del artículo, los expertos aseguran que jugar con la muerte es una manera de dominarla y que la imitación de papeles es una manera de aprendizaje pero hay que enseñar a los alumnos que están jugando en una realidad paralela y que no es algo que vayan a vivir en su entorno. No es lo mismo jugar a videojuegos donde los niños ven cómo matan a personas y es todo muy realista, que jugar con pistolas de agua por ejemplo. Personalmente, yo estoy de acuerdo en que se metan en el juego simbólico ya que, como el juego de mamás y papás o las cocinitas, los niños representan papeles que ven en su vida y eso les ayuda a desarrollar capacidades cognitivas y físicas. Siempre que ellos sepan distinguir el juego con la realidad, no me parece algo preocupante y, es más, podría llegar a ser hasta bueno para ellos. Otra cuestión que se comenta en el artículo es cuando dos niños pequeños se pelean ya sea por juego o porque están enfadados de verdad. En estos casos, si vemos que es porque realmente están teniendo una pelea sí que es bueno frenarles. Pero cuando es un papel que están representando dentro de un juego, como lucha de espadas por ejemplo, tenemos que dejarles que sigan y que desarrollen así su imaginación, pero explicándoles que tienen que tener cuidado porque pueden llegar a hacerse daño y que ese juego está separado de la realidad. También es cierto que existen padres que les compran a sus hijos o familiares juguetes violentos sin que estos se lo pidan, simplemente porque piensan que ellos pueden disfrutar jugando así. No me parece mal que s eles regale este tipo de juguetes pero siempre que sean los niños los que los pidan, ya que si no, son los padres los que les están enseñando ese mundo y los que les incitan a realizar actividades violentas cuando a lo mejor ellos las desconocían. En conclusión, creo que los juegos con armas pueden llegar a ser parte de juegos simbólicos y no es malo que los niños disfruten así, siempre y cuando se les enseñe que estos están separados de la realidad y que pueden llegar a hacerse daño jugando a ellos. Todos los juegos tienen una finalidad y la de este tipo de juegos debería ser simplemente desarrollar la imaginación y otra serie de capacidades metiéndose en el juego simbólico.
Tras leer y analizar un poco la noticia desde mi punto de vista esto en contra de la utilización de las armas como juego si el/la niñx no sabe diferenciar la realidad de la ficción. Cuando a un niño pequeño le ofrecemos una pistola o una bomba para jugar también debemos tener en cuenta la consciencia y el desarrollo del niño porque si no es consciente de lo que se puede hacer en la vida real con esos objetos nunca le dará la importancia que requiere. Primero debemos hacer al niñx consciente de la real importancia que tienen esos objetos tan violentos.
Por otro lado, estoy de acuerdo con los diferentes autores de Niños autónomos en la afirmación de que la educación impartida por lo padres, es decir, en casa es fundamental a la hora de tratar con estos juegos. Lo podemos comparar además con los diferentes videojuegos los cuales hoy en día se consideran violentos. Pero sin embargo se afirma en la noticia que si el/la niñx o adolescente es consciente de que eso no es real y que es improbable que pase en la vida real no hay problema. Así como si sus familias se encargan de que el niño no crezca con la idea de la violencia que sucede en los videojuegos. Por último, también se trata el tema de la muerte y vemos como Juan Fernández trata el tema al final de la noticia así como conseguimos que la muerte no sea un tema tabú ya que cuando empezamos a concebir que existe un yo y que ese yo también se marchará para siempre alguna vez. Pero esto no quita que debamos controlar hasta dónde puede llegar este tema y no cruzar la delgada línea hacia la violencia.
El juego simbólico es una de las formas que tienen lxs niñxs de representar la realidad y entender el contexto en el que viven. Por lo tanto, la existencia de esta tipología de juegos es lícita para poder entender lo que representan estas armas y comportamientos y las consecuencias que estos acarrean. Sea dicho, también es importante que en todo momento, lxs niñxs se encuentren cómodos jugando, no haya agresiones de cualquier tipo y todxs lxs participantes se encuentren a gusto con el juego. Además, pienso que sería importante que este tipo de juegos sea introducido y trabajado por lx docente con lxs niñxs para concienciarles sobre los peligros y efectos de la violencia, marcando los límites que se permitirán dentro del juego.
Licona Vega, A. L. (2000). La importancia de los recursos materiales en el juego simbólico. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 14, 13-21. Prat-Tarrida, A. (2013). La educación emocional a través del juego simbólico (Bachelor's thesis). Villalobos, M. E. (2009). El rol del maestro frente a la construcción del juego simbólico en los niños. Diversitas: Perspectivas en psicología, 5(2), 269-282.
Tras la lectura del artículo, opino que es un tema bastante controversial, al igual que el debate de si los videojuegos “violentos” promueven la violencia en los jóvenes. Pues, estoy de acuerdo con la opinión de Beatriz Castro, maestra y especialista en Pedagogía Terapéutica que afirma que ni los videojuegos ni el juego con pistolas normalizan las conductas violentas. Comparto esta opinión puesto que si bien es cierto que todo lo que rodea al mundo infantil está impregnado de valores y mensajes, y a veces estos son sutiles o implícitos y no somos conscientes de lo que estamos transmitiendo (Viera & Quiñones, 2012), también es cierto que, tal y como afirma Óscar Casado: “El problema no está en el juego o el videojuego, sino en la persona que los utiliza”.
Por otro lado, coincido en que el juego simbólico en sí les ayuda a entender que realidad y ficción a veces están muy unidos, de manera que, si ya están comprobando que en el propio juego hay consecuencias poco deseables, peores serán en la realidad, y eso son capaces de entenderlo. Además, considero muy oportuno que se introduzcan objetos no tan “infantiles” en el juego simbólico porque precisamente el objetivo de este tipo de juego es acercar a los niños/as a la realidad de su entorno y aprovecharlo para que entiendan y aprendan que una arma se puede usar con distintos fines, y es ahí cuando el desarrollo moral entra en juego, como bien se comenta en la noticia. Pues creo que el foco del debate se origina en esta idea concretamente. También estoy de acuerdo con que se debe tener ciertos filtros y un criterio y que objetivamente hay objetos para los que los niños/as pueden ser "peligrosos".
A la pregunta de si hay alguna evidencia de que jugar con armas aumenta el temperamento violento, la respuesta es no. “Los estudios han demostrado una y otra vez que los juegos violentos y los videojuegos no tienen un efecto detectable”. De manera que si bien es cierto que las armas de juguete siguen siendo armas, es importante que, y también se comenta en la noticia, los niños y niñas entiendan que es una ficción y sepan cuáles son las consecuencias en la realidad. Por tanto, opino que las armas de juguete también pueden ser un juego simbólico sin ir más allá, pues no están fomentando implícitamente ningún tipo de mensaje violento, siempre y cuando el niño/a sepa en qué contexto se encuentra y sepa que es un juego.
Viera, E. C., & Quiñones, I. T. (2012). Análisis de los valores que trasmiten los disfraces en la etapa de Educación Infantil y propuesta de modificación para su inclusión en clase de Educación Física. EmásF: Revista digital de educación física, (14), 81-91.
En mi opinión, creo que está en nuestras manos, como adultos, dar una visión, una imágen o una idea a las cosas, al ser adultos tenemos que explicar a lxs niñxs como hacer un buen uso de las cosas, conscienciarlxs de lo que está bien y lo que está mal, con esto me refiero a que esto pasa con todo, por ejemplo ya no las armas, si no por ejemplo, cualquier juguete, un niñx perfectamente puede pegar a un otrx niñx con este juguete por ejemplo cuando se enfade, por ello ya no es el juguete en sí, sino, nosotrxs como adultos, explicar cómo se hace un buen uso de ese juguete y cuál no.
Por lo tanto, creo que sí pueden jugar perfectamente con armas, si explicamos esto en el buen uso. Por ejemplo, se les puede explicar que pueden jugar a vaqueros o policías, como hemos jugado muchos a lo largo de nuestra Infancia, con pistolas de agua también se puede jugar, claro esto sin tener que ser violentos jugando. No por jugar con ello van a ser más violentos o no, por lo tanto cuando se introduzca este tipo de juguetes en el juego simbólico, es saber concienciar correctamente al niñx. De hecho creo que si lxs prohibimos estos juguetes, seguirán apareciendo en los dibujos de la tv, y les podrá dar más curiosidad o incluso miedo en un futuro, al no estar concsienciadxs de ello.
En el artículo se habla también de cómo los videojuegos fomentan la violencia, pero como he dicho no tiene que ver, tiene que ver en la educación que le estás dando a ese niñx porque se puede jugar perfectamente sin ser violentx, como he dicho haciendo un buen uso, porque a los niñxs les gusta mucho tantos los videojuegos de esa temática como emplearlo en el juego simbólico, de hecho, yo he jugado con este tipo de juguetes y no por ello he sido más violenta ni me he comportado de forma violenta de adulta. De hecho, muchxs de nosotrxs seguimos jugando todavía y no somos personas violentas, todo es concienciar y educar.
Antes de todo me gustaría comentar que el tema de está entrada del blog me parece super interesante y peculiar pues, aunque parezca difícil de creer, durante los tres años que llevo estudiando la carrera, nunca se nos había expuesto esta cuestión.
Bajo mi parecer, la justificación de que el uso de las armas de juguetes está relacionado con el juego simbólico considero que no es lo más apropiado. Como muy bien sabemos, en el juego simbólico imaginan ser, imitan situaciones que observan en la vida real y lo interpretan como si estuviera pasando.
Si a un niñx de 3 años le das la oportunidad de jugar con pistolas de juguete, es tanta la intensidad con la interioriza que ese bloque de construcción en realidad es una pistola, que su mente únicamente se centra en la función de esa “pistola” y todo cuanto pueda hacer con ella. Con esto me refiero, no podemos comparar un juego simbólico en el que se trabaja con disfraces o por rincones con este tipo de juegos en que se le da una libertad para que dejen volar su imaginación. No se sigue la misma finalidad ni objetivo en las dos situaciones.
Del mismo modo, el juego simbólico, mediante las representaciones mentales, pretende servir de ayuda para resolver determinadas situaciones que puedan experimentar en un futuro, entonces, si se les deja imaginar que tienen delante un arma, la experiencia de haber tenido el arma puede conducirle a, en un futuro, pensar o creer que pueda verse en una situación similar a la que “jugaba”.
En la noticia, uno de los participantes plantea que el uso de armas de juguete es de gran utilidad pues, según palabras suyas, se juega con la muerte para tratar de dominarla. Es una idea que no comparto. No obstante, no implica que se deba dejar fuera del plano todo lo referido a las ramas o los conflictos violentos, considero que se debe acercar a lxs niñxs a estos temas y no tratarlos como tabú o intentar alejarlos, como sucede con temas que al considerarse “malos” se opta por ocultarlos o hacer como si nada. Me refiero, claro que deben ser conocedores de que son objetos y situaciones que suceden y pueden suceder en la vida real.
En síntesis, no considero que emplear las armas como juguete se relacione directamente con el desarrollo de aspectos violentos y/o agresivos en una persona, pero siempre y cuando dicha persona ya haya aplique la moral y ética y sea lo suficiente capaz como para reconocer lo que es la realidad y lo que no lo es.
En la noticia hemos podido observar lo que diferentes expertxs opinan sobre el uso de las armas de juguete para niñxs, si son violentas o si son un juego simbólico.
Por un lado, vemos como Casado explica que jugar con este tipo de juguetes no es algo malo; considera este tipo de juegos algo perjudicial solo cuando lxs niñxs asocian este juego a usar armas como modo de divertirse (matando…), dado que esto puede hacer que lxs niñxs interioricen esta forma de relacionarse con lxs demás, algo que no es correcto.
Por otro lado, Beatriz Castro, afirma que la función propia del juego simbólico es permitir a lxs niñxs jugar imitando acciones de las personas adultas, dado que de esta manera lxs niñxs amplían sus conocimientos y les permiten desarrollar imágenes de sí mismxs que aumentan su autoestima y sus habilidades.
Asimismo, Casado también nos habla de la existencia de diversas formas de jugar de lxs niñxs que no tienen por qué ser peligrosas, llegando a afirmar que, aunque al niñx le gusten este tipo de juegos (en los que se usan armas de juguete) no hay razón para alarmarse, sino que simplemente hay que tratar de entender qué sentido le aporta el/la niñx a estos juegos, dado que si lo que muestra son conductas violentas, entonces es el momento de plantear juegos menos agresivos.
Por su parte, Castro nos indica que ni los juegos simbólicos con armas ni los videojuegos normalizan conductas agresivas; lo puntualiza diciendo que el problema no se encuentra en esos juegos, sino en quien los juega, puesto que si tú puedes distinguir la realidad de la ficción no debe haber ningún tipo de problema por jugar a estos juegos, mientras que si no puedes hacer esta distinción sí que puede ser problemático.
Tanto Casado como Castro están de acuerdo en que la educación que se les da a lxs niñxs en casa es esencial, puesto que les ayudará a distinguir realidad de ficción.
Por su parte, Juan Fernández nos indica que no hay ninguna prueba o certeza de que jugar con armas incremente la conducta violenta. Considera que el juego es una forma única de aprender a relacionarnos.
En conclusión, y como respuesta a la pregunta planteada en el titular, considero que las armas de juguete para niñxs pueden ser violentas o un juego simbólico dependiendo del niñx que juegue con ellas, puesto que tal y como han evidenciado lxs expertxs nombradxs en esta noticia, si el/la niñx es capaz de distinguir la realidad de la ficción y es capaz de distinguir qué conductas están bien y cuáles están mal, no debería haber ningún problema en que el/la niñx juegue a este tipo de juegos; mientras que si no es capaz de hacer estas distinciones, es esencial que desde su núcleo familiar se trabaje para hacer que el/la niñx comprenda que ese tipo de comportamientos no son apropiados.
Niebla, R. (2022, 22 julio). El debate de las armas de juguete para niños: ¿son violentas o un juego simbólico? El País. Recuperado de https://elpais.com/mamas-papas/2022-07-22/el-debate-de-las-armas-de-juguete-para-ninos-son-violentas-o-un-juego-simbolico.html
Primero decir que el juguete en sí no es peligroso, darle un arma de juguete a un niñx no conlleva directamente que estx vaya a ser más vilolentx en un futuro. Este hecho dependerá más bien del uso educativo que le otorguemos. Es decir, no se trata de prohibir este tipo de juguetes para así evitar que el niñx presente conductas violentas en un futuro, sino que debemos de aconsejarles y explicarles una serie de reglas básicas para que este sea un juguete seguro.
Es importante que les enseñemos a hacer un uso correcto de estos juguetes, de manera que aprendan a distinguir entre las armas de juguete y las del mundo real, así como también a solucionar conflictos de la vida diaria de forma asertiva sin recurrir a la violencia.
Debemos conversar con ellos, hacerles ver que este tipo de juguetes pueden utilizarlos para entretenerse, pero que una vez fuera del juego no debe recurrir a estrategias violentas como resolución de un problema. Mientras esta conducta se limite al juego, no existirá conflicto fuera de él.
No considero que evitar estos juegos sea la solución ya que, siempre les quedará la imaginación y podrán realizar el mismo juego haciendo uso únicamente de sus manos para simular el arma. Además, este tipo de juguetes a veces también pueden utilizarlos en disfraces como el de pirata (espadas) o policía, entre otros.
Este como cualquier otro juego simbólico resulta útil para que lxs niñxs puedan acercarse y entender el mundo que les rodea. Solo debemos de conversar con ellos y hacerles diferenciar el juego de la realidad.
Erica Weisgram, profesora de Psicología de la Universidad de Wisconsin en Stevens Point, Estados Unidos, y coautora del libro Gender Typing of Children's Toys: How early play experiences impact development, explica que las investigaciones psicológicas no encuentran relación entre jugar con pistolas de juguete y la agresión, sin embargo, señala que los estudios no han sido lo suficientemente exhaustivos como para llegar a una conclusión clara.
Por qué a los niños les encantan las armas de juguete y qué hacer al respecto. (2018). Recuperado 24 de octubre de 2022, de EXPANSION website: https://expansion.mx/tendencias/2018/03/13/por-que-a-los-ninos-les-encantan-las-armas-de-juguete-y-que-hacer-al-respecto
Después de leer y analizar la noticia, pienso que los juegos y los videojuegos que incluyen violencia no deberían ser experimentados por los niños de tan baja edad, debido a que estos se encuentran en una etapa de su vida en la que necesitan conocer, experimentar con las cosas y no son consciente de que este tipo de juguetes en la realidad suponen situaciones de violencia.
Durante el texto, una autora afirma que que dichos videojuegos pueden crear roles de “superhéroe” o de “líder”. Aquí estoy de acuerdo debido a que tener un juguete como ese puede crear una situación de superioridad sobre los demás que no lo tienen y crear situaciones de peligro. De esta forma, nos damos cuenta que ya no se produce un juego simbólico entre todos, sino unas situaciones de dominio sobre los demás.
Por otra parte, y como se comenta en la noticia, creo que hasta que la persona no sea consciente de diferencia la realidad de la ficción y que esos videojuegos en la vida real no se pueden producir, no se ofrecer para que lo experimenten. Y es aquí cuando entra la acción de nosotrxs como adultxs, debemos ser conscientes que antes de regalar algo a un niñx, debemos explicarle el problema que puede suponer en la realidad y si estx no hace un uso adecuado de el juguete, no utilizarlo más.
Como conclusión, puedo decir que es importante dar libertad a los niños, y más en estas edades tan tempranas, en referencia a la forma de experimentar con el día a día. Sin embargo, debemos poner unas pautas con este tipo de juguetes y videojuegos para que en un futuro no se conviertan en peligros para ellos.
Como ya sabemos, el juego simbólico aporta grandes beneficios a la infancia como, por ejemplo, mejorar el desarrollo motor y emocional, desarrollar el lenguaje e imaginación, comprender el entorno que rodea al/la niño/a, y, sobre todo, realizar representaciones mentales de la vida a nivel imaginaria y real (Quicios, 2020).
Sin embargo, creo que es importante destacar que para que este tipo de juego aporte beneficios a la infancia, los adultos debemos actuar como guías en este proceso educativo para el infante. Es decir que, como adultos, debemos hacer una selección de los juguetes y enseñar a valorarlos con espíritu crítico (Tirado, 2008).
De manera que, de acuerdo con Casado, hay que fomentar el tipo de juego simbólico cuya conducta imitada sea de utilidad en la vida de ese/a niño/a. Es por eso que, desde mi punto de vista, creo que es mejor que los/as niños/as no usen juguetes de armas, ya que esto podría potenciar una conducta agresiva a largo plazo.
Según una investigación realizada por María del Mar Tirado Martínez, los/as niños/as están expuestos a distintos agentes agresivos. Por ejemplo, los juguetes y los videojuegos, como también se menciona en el artículo.
Además, en esta investigación se demuestra que existe una diferencia entre los niños y las niñas respecto a las preferencias de los juguetes bélicos. Normalmente son los niños los que prefieren juguetes de armas, espadas o más agresivos antes que otro tipo de juguetes. Esto se debe a que socialmente a los niños se les refuerzan más las conductas agresivas, mientras que a las niñas les ocurre todo lo contrario.
Finalmente, en mi opinión, creo que las armas de juguetes no forman parte del juego simbólico, sino que son violentas. De manera que, si los/as niños/as representan situaciones con este tipo de juguetes, se fomentará la agresividad y, después, cuando se encuentren en un contexto de violencia lo verán como algo normal, cuando realmente no lo es. A parte, como se menciona en una parte del artículo, a lo mejor una persona mayor con la cabeza “bien ordenada” sí que es capaz de distinguir entre la realidad y la ficción, pero los/as niños/as son demasiado pequeños/as como para tener la suficiente capacidad de diferenciar entre lo real y lo ficticio. De modo que, pienso que eso podría desencadenar conductas agresivas en un futuro.
Tirado, M. La agresividad en la infancia. Revista digital innovación y experiencias educativas, (13), 1-11.
Quicios, B. (21 de enero de 2020). La importancia del juego simbólico en el desarrollo del niño. Guiainfantil.com. https://www.guiainfantil.com/educacion/juegos/la-importancia-del-juego-simbolico-en-el-desarrollo-del-nino/
En primer lugar, he de decir que una pistola de juguete no es algo con lo que se deban escandalizar puesto que esto depende del sentido que le dé el adulto. Considero que es así porque un niño es muy inocente y es la sociedad (el contexto) lo que le corrompe.
Además, como se afirma en la lectura, un niño mayor desarrollado mentalmente puede distinguir la ficción de la realidad. El problema puede aparecer cuando se hace un uso excesivo de estos videojuegos desde muy pequeños y si existen antecedentes familiares (como esquizofrenia, bipolaridad...).
También considero que depende mucho del ambiente familiar que exista en el hogar. Una familia "normal" enseña a los hijos a regular el tiempo y el uso de los videojuegos y lo normaliza, mientras que una familia desestructurada no atiende bien a los niños y pasan más de los problemas.
En definitiva, considero que las armas pueden ser ambas cosas dependiendo del uso de las mismas. Con un uso responsable yo sí que dejaría a los niños que experimentaran con ellas.
Tras haber leído la noticia, en primer lugar, me gustaría intentar contestar a la pregunta que el título formula: "El debate de las armas de juguete para niños: ¿son violentas o un juego simbólico?" Bien, pues en este caso, no creo que la respuesta sea "blanco o negro", es decir una u otra opción. Las armas de juguete, está claro que pueden llevar a los infantes a jugar de manera violenta y por lo tanto, crear un comportamiento violento entre ellos, pero a la vez, creo que no es más que un juego simbólico en el que intentan imitar aquello que anteriormente han visualizado. En este caso, si hablamos a nivel nacional, por suerte, dónde suelen ver el uso de las armas, es en las películas, series, dibujos, videojuegos... Si que es cierto, que dependiendo del contexto social, familiar y territorial en el que se desarrollen lxs menores, el uso de armas estará más o menos normalizado.
Por otro lado, como bien se muestra en la noticia a comentar, existen especialistas que afirman que las armas de juguete no normalizan la violencia. Cuando los niños juegan, dejan volar su imaginación y entra en juego la fantasía. Representan escenas irreales que ellos mismos inventan o han visto anteriormente en cualquier serie de dibujos animados, mismamente, tienen claro que es un juego y una vez se termina, son conscientes de que por ejemplo, no pueden volar, no pueden ser padres todavía, así como tampoco pueden herir a personas con armas reales. Es cierto que depende del/la niño/a que juegue, sabrá distinguir mejor o peor la realidad de la ficción, pero ahí ya entra en juego las características personales de cada uno. Por ello mismo y porque no dejan de ser infantes, los adultos y docentes debemos estar siempre en constante vigilancia, para aconsejarles, guiarles y que nada se salga de lo "normal", como en este caso, es un simple juego.
Por último, destacar que, creo que es importante dejar esa libertar al menor de que pueda elegir a qué jugar y con qué jugar, sin incentivar a nada pero tampoco evitar, siempre y cuando no se trate de algo impropio a su edad o condiciones.
Tras leer la lectura y reflexionar sobre el tema en cuestión, me he decantado más por la postura que plantea Castro.
Personalmente, no considero que las armas de juguetes en manos de un niñx sean violentas, realmente ellxs no son conscientes de lo que es un arma y que su uso puede matar a alguien, ni siquiera saben lo que significa matar. Para ellxs es simplemente un juguete más, con el cual divertirse, simular e imaginar historias. Somos los adultos quienes le otorgamos a ese objeto esa connotación negativa, como bien dice el artículo, los niñxs no pueden distinguir la realidad de la ficción, por lo que, para ellxs es solo un juego simbólico que quieren imitar de lo que observan a su alrededor. Una pistola de agua, no es más que un objeto del cual sale agua y puedes mojar a alguien, un arma de juguete no es más que un objeto con el que puedes salir victorioso. En definitiva, debemos ponernos en el mundo de los niñxs, mirarlos desde su mirada, no de la nuestra.
No obstante, debo recalcar que como con cualquier tipo de juguete, videojuego, tablets,etc. sea violento o no, tanto los padres como lxs maestrxs, debemos de supervisar que no se lleve a cabo un mal uso y ser su guía constantemente como con otro juguete, preguntándoles aspectos sobre el juguete para conocer con qué fin lo usa y en caso de que sea por un acto violento explicarles un uso adecuado.
Sin embargo, está claro que depende de la persona de quien lo use, si tiene problemas mentales o vive en un ambiente violento, los videojuegos o juguetes de armas pueden incentivar a la violencia. Pero incentivar, no provocar, el problema no está en el arma, sino en quien la posee. Tenemos el claro ejemplo de Estados Unidos, que constantemente vemos en las noticias, en las cuales informan que unx menor compra un arma y mata a miles de niñxs en un colegio o instituto, esto nos sorprende pero tristemente en ese país pasa con normalidad. Es un debate muy polémico, pero muchos piensan que el problema no es la compra libre de armamento sino la sociedad violenta e inhumana en la que vivimos. No nos debería preocupar un simple juguete, sino la salud mental de la sociedad que les lleva a cometer esos actos tan atroces...
No veo viable prohibir o negar la opción de poseer esos tipos de juguetes, es una realidad que tarde o temprano se tendrán que enfrentar, como todo lo perjudicial en la sociedad en la que vivimos. Si actualmente no existieran armas porque no las necesitaramos y fuese algo del pasado, pues obviamente no sería algo de lo que queramos recordar o fabricar en juguetes. Pero, lamentablemente las armas, los asesinatos, la violencia en general está a la orden del día. Y no digo que por ese motivo le tengamos que dar una pistola de juguete a un niñx, sino que lxs niñxs lo van a ver en su entorno, ya sea en la televisión, en los
videojuegos, mirando a su compañerx, viendo a lxs policías, vaqueros, piratas...Y ya cuando sean adultos o tengan suficiente conciencia lo verán en la realidad. Es nuestro deber como futurxs docentes prevenir la violencia, siendo sus guías y mostrándoles la diferencia entre el bien y el mal, educándolos en un ambiente sano y lleno de afecto para formar a niñxs empáticos.
En relación con la noticia, considero que este tipo de juego no es el más adecuado, porque creo que se acostumbrar a jugar de manera agresiva y pueden pensar que los juegos de pistola en la vida real pueden considerarse bien vistos cuando no es así... Bajo mi punto de vista, opino que hay más juegos simbólicos donde el niños puede aprender y jugar, ya que puede desarrollar otros tipos de habilidades, sin embargo, con las pistolas sólo veo que se desarrollan juegos agresivos donde incentiva la violencia.
Por otro lado, no considero que se debieran prohibir este tipo de juguetes ya que deben aprender con todo tipo, y de todas formas, pero creo que se deberían de enseñar que este tipo de juegos no está bien visto en la vida real y que no está bien, es decir, concienciarles de lo que hay en el mundo que nos rodea. Yo creo que si se aprende de esta manera podrán ser críticos con lo que puedan ver en las noticias o en el exterior, ya que creo que no se van a prohibir nunca, de hecho, siguen creando nuevos juegos o videojuegos que los niñxs con menos años van jugando.
Desde mi punto de vista y mi experiencia, creo que jugar con armas falsas cuándo eres pequeño no supone ningún peligro para el futuro del niño ni para su posterior educación.
Digo desde mi experiencia porque con mi hermano y mi hermana cuando éramos pequeños jugábamos con palos fingiendo que eran armas y ninguno hemos sido violentos nunca, además mi hermano y yo hemos jugado durante muchos años a videojuegos considerados como violentos y nunca se ha visto afectada nuestra educación .
Creo que más que el hecho de jugar con armas es el hecho de la educación recibida en los hogares, ya que un niño juega con cualquier cosa que se le de pero dependiendo de cómo haya sido su educación, reaccionará de una forma u otra, sin tener en cuenta a lo que ha jugado cuánto ha sido pequeño.
Existen países en los que los niños desde pequeños utilizan armas y acaban yendo a la guerra y para ellos el arma no es un juguete, es un arma, pero son países en guerra en los que los niños nacen para ser soldados.
Por lo tanto creo que no es malo jugar con armas, ya que si jugar con armas significara que un niño de mayor va a querer siempre estar con armas, significaría también que cualquier juguete que le des de pequeño va a variar su vida adulta.
Después de leer la noticia, creo que coincido con la opinión de muchos de mis compañeros.
Para empezar, todos coincidimos en que el juego simbólico es indispensable en la primera infancia de los niños, les ayuda a desarrollar y fomentar la imaginación y la creatividad, a entender su entorno desde su propia percepción y a forjar relaciones sociales con sus iguales.
Por otra parte, coincido totalmente con la opinión del experto Óscar Casado cuando realiza la siguiente afirmación: “El problema no está en el juego o el videojuego, sino en la persona que los utiliza”. En mi opinión, es primordial entender que a veces los adultos ofrecemos armas de juguete a los niños creyendo que ellos lo van a considerar solo un juego porque que nosotros sí que sabemos realizar esa distinción entre lo real y lo ficticio.
Pero la realidad es que los niños, sobre todo los pequeños, tienen una mente mucho más inmadura que les impide discernir hasta que punto ese juego con armas o videojuego es realidad o es ficción. Es importante ofrecer armas de juguete solo si las piden y siempre bajo la supervisión de un adulto, tanto en el ámbito familiar como en el escolar, siempre asegurándonos de que el niño sea consciente de la realidad y de las consecuencias del uso de las armas o la violencia, por mucho que para ellos sea un juego.
Para mí, los juegos simbólicos que conlleven el uso de armas de juguetes no son muy útiles para el desarrollo general de los niños, pero sobre todo puede ser negativo para el desarrollo del ámbito socioafectivo de los niños, ya que en un futuro pueden solucionar sus problemas de una forma violenta, ya que se les ha dejado fomentar este tipo de juego desde pequeños.
Por tanto, en mi opinión no es muy beneficioso para los niños el juego con armas.
Tras leer y analizar la noticia, estoy de acuerdo con los diferentes autores que intervienen en la noticia. El primer lugar habla sobre los videojuegos. Los videojuegos están repletos de armas el uso de las cuales es matar sin conocimiento a todo el que se le cruce. Este tipo de juegos pueden interferir en el pensamiento de los más pequeños, ya que pueden considerar que su único y real uso es para hacer daño a otras personas. Después, también habla de que dichos videojuegos pueden crear roles de “superhéroe” o de “líder”. Ahí también estoy de acuerdo ya que pueden llegar a pensar que por usar un arma de juguete son superiores a los demás. Por tanto, por este lado no me parece juego simbólico, sino que pienso que es una forma de fomentar la violencia entre los niños.
ResponderEliminarAdemás, es cierto la afirmación de la autora Beatriz Castro en la que dice que el juego simbólico es el resultado de la imitación de los niños frente a una situación real que suelen hacer sus familiares. Una cosa está clara y es que los niños van a hacer siempre aquello que hagan los adultos. En un ambiente familiar habitual, no suele haber situaciones de violencia y mucho menos con armas. Por tanto, está bien no hacer referencia a ese tipo de juegos simbólicos ya que no tendrá o no debería tener significación en su vida.
Por último, es importante no ofrecerles ese tipo de juegos hasta que no lo pidan, es una forma de no fomentar la violencia entre ellos.
Por tanto, desde mi punto de vista, considero que los juegos de pistolas, espadas, etc. Son juegos que fomentan la violencia y no la diversión en el juego simbólico. Porque siempre que juegan a pistolas hay uno que muere y otro que gana. ¿Dónde está la diversión en el niño que muere?
En mi opinión, no estoy a favor de utilizar este tipo de juguetes, sobre todo desde las edades más tempranas.
ResponderEliminarCreo que como adultxs responsables y ejemplares de la conducta de lxs más pequeñxs debemos hacer saber a lxs niñxs que las armas no son objeto de diversión, deberíamos hacerles saber que conducen a acciones violentas y que la violencia está mal.
En el caso de que el/la niñx pida un juguete de este tipo creo que debemos adaptar a su edad el discurso de la no violencia. Si se trata de un/una adolescente debemos actuar de manera diferente a como actuaríamos con un/una niñx de infantil desde luego.
Puede que un arma sea estimulante para el/la niñx pero, ¿nos conviene este tipo de estimulación? ¿es realmente positivo este tipo de aprendizaje en el/la niñx?. A mi parecer, no. Creo que no debemos permitir a lxs más pequeñxs normalizar este tipo de acciones y menos que las relacionen con la diversión.
En mi opinión, por mucho que sea un juego y lxs niñxs lo vean como tal, no creo que se deba fomentar este tipo de dinámica usando juguetes que simulen ser armas o peligrosos. Fomentando el juego con estos objetos, estamos también creando una visión (en cierto modo) positiva de este, cuando en realidad su significado es todo lo contrario.
ResponderEliminarComo adultxs responsables, deberíamos adaptar una postura contra la violencia, dejando ver lo negativo en esta conducta y guiarles para hacerles ver la realidad.
Como se comenta en el artículo, los videojuegos son un potenciador de esta conducta bastante importante, y en ellos se normaliza la violencia, haciendo ver que es algo normal y que, por lo tanto, "está bien".
En conclusión, debemos ser más críticxs con lo que llega a los niñxs. Cualquier cosa está a su alcance, debido al internet y las tecnologías que han surgido durante estos últimos años. No es recomendable que los pequeñxs jueguen con este tipo de juguetes, ya que la violencia que fomentan o generan puede ser perjudicial para ellxs.
Después de leer la noticia, considero que este tipo de videojuegos y de juguetes, no son los más adecuados para niños/as pequeños, ya que se encuentran en una etapa de desarrollo mental y aunque no sepan las consecuencias reales del uso de las pistolas, pueden crear una idea equivoca del uso de estas.
ResponderEliminarCreo que lo más importante es que las personas adultas que rodean al niño/a deben hacer entender que este tipo de juegos pueden llevar a conductas violentas y que eso no esta bien.
Como se ha comentado en la noticia, creo que hasta que la persona no sepa diferenciar la ficción de la realidad y no sean conscientes de lo que la violencia puede conllevar. Por lo que, las personas adultas que rodean al niño/a deben plantear juegos en los que la representación de la violencia quede totalmente apartada.
Como conclusión, podría decir que es muy importante dar libertad a los niños/as pero que en ciertos temas o aspectos como es este, debemos hacerles ver y entender lo que este tipo de juegos puede llegar a generar en ellos/as en un futuro.
Considero que no existe una relación tal entre la agresividad y el juguete, independientemente del tipo de forma que tenga el mismo, ya que un juguete sirve para jugar. En ningún momento se diseñan armas de juguete con la intención de que el niñx sea unx futurx asesinx serial.
ResponderEliminarEl problema reside en la interpretación que le damos nosotrxs como adultos al objeto, pues lxs niñxs aprenden por imitación. Si ven en la televisión que los adultos emplean un arma para matar a otros, probablemente, si el juguete es muy similar a ese arma imitarán la conducta observada.
"Beatriz Castro, la otra autora de Niños autónomos y maestra especialista en Pedagogía Terapéutica, asegura que la función del juego simbólico, que es lo que hacen los niños cuando juegan a imitar acciones de los adultos, es una herramienta fundamental para el aprendizaje". (Niebla, 2022).
De modo que los niñxs aprenden por imitación y la agresividad, tal y como demostró Albert Bandura, es otra conducta más el/a niñx aprende tras imitar su entorno más próximo.
A modo de conclusión, el juguete que se utiliza en el juego simbólico no tiene un componente que fomente la agresividad sino que el adulto tiende a darle significado bélico a ese determinado juguete. Por tanto, el/la niñx al ver la reacción o utilización de dicho objeto por el adulto tiende a repetir la acción, ya que a lxs niñxs les gusta mucho imitar las conductas de sus cuidadorxs, así como, del entorno que les rodea.
A continuación, dejo un pequeño enlace a un vídeo en el que se explica, de manera muy resumida, el experimento de Albert Bandura: https://bit.ly/3CODhke
Tras haber leído la noticia, concuerdo con algunos autores en que, privar a los infantes de jugar con armas sería como quedarse solo con una parte de la vida, lo cual resulta imposible, pues la realidad es que en la vida hay muchos aspectos que escapan a tu control y ahí entran en juego la resiliencia y tolerancia a la frustración.
ResponderEliminarPor otra parte, la muerte forma parte de la vida, ocultar esto hace flaco favor a un infante, la cuestión es cómo lo exponemos a ello. De por sí, los videojuegos no son buenos o malos, este enfoque de etiquetar algo así como "bueno" o "malo" resulta reduccionista. Prefiero pensar que depende del uso que se le dé, así como del estado psicológico en el que se encuentre el jugador en cuestión.
Por demás, no debemos olvidar que la agresividad forma parte de cada uno de nosotros, lo que ocurre es que cada persona la exterioriza o somatiza de una manera. Los infantes deben tener derecho a liberarse y soltar esa agresividad mediante, por ejemplo, el juego, que supone un ambiente sano en el que se tienen claros unos códigos morales. En este último punto creo, reside el tema, lo que evitas acaba creciendo y te somete, lo que enfrentas puede terminar siendo una herramienta, en otras palabras, si le permito al infante ensuciarse, jugar con armas, etc., quizás prevenga que esa agresividad salga en el futuro de una forma inadecuada.
Por lo que, en definitiva, debe existir un establecimiento previo de los códigos morales, con el fin de ,más adelante, ofrecer esa libertad sabiendo que no supone un riesgo para los demás. En ocasiones, esta adquisición de los códigos morales se produce de forma natural en el infante y, otras, por según qué circunstancias, el docente u otro profesional debe incidir más.
El juego simbólico, como bien expliqué en la anterior entrada del blog, es un tipo de práctica muy importante en la etapa de Educación Infantil.
ResponderEliminarNo obstante, bajo mi punto de vista, no todos los materiales son igual de útiles o cívicos.
Después de haber leído y analizado el artículo de Rocío Niebla publicado en el periódico nacional El País, expondré mi opinión acerca de si las armas son violentas o se trata solo de un juego simbólico.
En primer lugar, se pueden hacer varios usos de cualquier objeto y/o material. Por ejemplo, para un niñx un estuche puede ser un teléfono, un peine, una raqueta e incluso una zapatilla. Ahora bien, una pistola el uso que se le puede dar es violento, ya sea para matar o para pegar. Como bien dice Óscar Casado no es necesario hacer uso de este juego simbólico puesto que la conducta a imitar (matar o luchar) no le sirve al niñx para su futuro.
En segundo lugar, me gustaría comentar que, aun siendo conscientes de las desventajas que supone el juego de armas, hay muchos sitios en los que aún las venden. Por ejemplo, en Amazon, en Toys'R'Us, en Juguettos o en El Corte Inglés sí que está disponible la venta de pistolas de juguetes. En cambio, en algunas jugueterías como Imaginarium o Dideco no incluyen armas en sus catálogos.
En tercer lugar, es importante aclarar que los padres y madres deben dejar que sus hijos e hijas jueguen libremente, pero en el caso de las armas y videojuegos agresivos, sí que deben actuar y explicarles que no son beneficiosos. De la misma forma que nosotros como futuros docentes debemos dejar claro que en las aulas no pueden entrar juguetes de casa y mucho menos si son agresivos o perjudiciales.
Por último, siguiendo con el artículo, estoy de acuerdo con lo que dice la maestra y especialista en Pedagogía Terapéutica Beatriz Castro, los juegos violentos son muy graves sobre todo para aquellos niños y niñas que todavía no han desarrollado sus habilidades cognitivas.
En conclusión, como bien he mencionado anteriormente, el juego con armas es un tipo de juego simbólico pero de carácter violento e inapropiado, independientemente de la edad.
García-Guardia, M., Perales, V. (2008) Publicidad y creatividad en los niños. Creatividad y sociedad, 12. Pp.97-115
Este tema además de ser muy polémico, es confuso y ambivalente para la gran mayoría de personas, pues en realidad es un asunto muy serio, al cual se le debería de dar más importancia.
ResponderEliminarMuchas veces, pensamos que por el mero hecho de tratarse de juguetes, y no ser “reales”, no pasará nada porque los niñxs jueguen a ser ladrones o incluso se declaren la guerra entre ellos.
Pero, en mi opinión, son juegos que propician la violencia, puesto que, con el juego simbólico, el niño aprende formas de vida, valores, costumbres, acciones… Entonces, ¿Qué puede aprender con las armas? Pues está claro, aprende a cómo agredir al resto.
Y ciertamente ocurre. No es el primer caso que se escucha en las noticias de algún adolescente que ha matado a alguien de su entorno y ha tomado como referencia el juego de la play o una película violenta que vio, y es que este tipo de juegos/películas no se deberían de ofrecer hasta alcanzar cierta madurez intelectual.
Y a pesar de haber ciertos estudios que avalan que el uso de juguetes de armas no es negativo, muchos otros contrarrestan estas ideas, y la que más destaco es la de la descontextualización, y es que un juguete de pistola se usa para matar, al igual que un coche para transportarse, y si nos fijamos en el uso que hacen de estos, nos daríamos cuenta de que así es.
Asimismo, se sabe que la agresividad en el niñx es un acto que es involuntario, y nosotros como docentes y padres debemos educar para transformar esa agresividad en control y positividad, pero en mi opinión, los juguetes bélicos fomentan que esa agresividad no sea canalizada de forma correcta y eso en el futuro, puede causar problemas. Y es curioso ya que si vemos a los niñxs pegarse, en seguida intervenimos para que la situación se zanje, sin embargo, si percibimos a dos niñxs simular matarse, no intervenimos haciéndoles entender que eso no está bien, por lo tanto, estamos normalizando un comportamiento que es negativa, y a pesar de tratarse de un juego, no debemos olvidar que jugando es de la manera que se adquieren la mayor parte de las conductas.
Como ya he mencionado con anterioridad, hay estudios que afirman que los videojuegos de matar o juguetes de armas no son negativos y que no fomentan la agresividad, pero existen muchos otros que sí y son en los que yo verdaderamente me avalo, como el estudio que se realizó en 2006, por los psicólogos sociales Tim Kasser, Jennifer Klinesmith y Frank McAndrew, en el cual se afirmó que la exposición de los niñxs a las armas puede ser dañina y que asimismo, fomenta las conductas violentas. Además, en una investigación realizada por una revista educativa en la que tras haber hecho entrevistas a los padres e infantes, se vio que el problema radica en que los niños, sobre todo, chicos, están expuestos de manera continuada y sin supervisión a juegos y películas violentas y que esto sí que acaba teniendo repercusiones en la infancia/adolescencia, sobre todo, en aquellos menores que tienen problemas familiares y que de por sí ya presentan una conducta agresiva.
En conclusión, por mucho que existan estudios que aseguren que no son malos los juguetes de armas, creo que mientras que existan otras tantas investigaciones que afirmen lo contrario, habría que tenerlas en cuenta, puesto que es importante que se prevenga y sobre todo que se supervise siempre a qué y cómo juegan los niñxs y aún más, si existen datos que avalan que de verdad existe un problema con esto.
Y si lo que en realidad se busca es normalizar la muerte, creo que existen muchas otras alternativas más educativas y positivas que ayudarían a tratar este tema de forma satisfactoria y sin causar en el pequeñx ningún tipo de trauma.
-Tirado. M. (2008). La agresividad en la infancia. Revista digital innovación y experiencias educativas. Nº 13.
-Fernández . E. (2017). Armas no son juguetes: reflexiones sobre la conducta violenta. Tiching blog.
Las armas de juguete, ¿Son violentas o un juego simbólico?
ResponderEliminarJuego simbólico sí que son, y violentas depende del contexto.
Creo que en esta noticia lxs diferentes autorxs resuelven muy claramente esta duda y nos ayuda a entender mejor qué lugar ocupa este tema en la mente de lxs más pequeñxs.
Hay que partir de la base de que el juego simbólico es imprescindible para conocer y experimentar la realidad que les rodea y les va a ayudar en su futuro como adultxs, además aumenta su autoestima y les permite conocer sus habilidades.
Pese a que las armas no van a formar parte de su vida futura y por lo tanto no les va a proporcionar un conocimiento de utilidad, el juego simbólico de este tipo les permite tratar y reflexionar acerca de temas como la muerte, aunque sea de forma inconsciente, pues empiezan a saber que un día dejarán de existir.
Está demostrado mediante estudios que los videojuegos o juegos violentos no hace a los niñxs más agresivos, pero sabiendo de lo que se trata la solución es estar pendiente de este juego que realizan mediante la observación y si vemos que hay un uso de las armas inadecuado, vemos que el/la niñx puede estar adquiriendo una visión sobre ellas tenemos que hacerle reflexionar y abrirle nuevos caminos para que el/ella sea capaz de ir redirigiendo su conducta y su visión.
Dicho esto, está claro que el juego es una forma única de aprender que nunca volverán a tener y con ella deben de aprender todo, lo bueno y lo malo, por lo que no es justo privarles de ciertos aprendizajes porque nos puedan resultar peligrosos, debemos estar pendientes sin eliminar temas que ayudarán a regular su comportamiento cognitivo y su capacidad reflexiva.
Desde mi punto de vista y basándome en la lectura, he llegado a la conclusión de que existen bastantes tipos de opiniones al respecto, sin embargo, estoy totalmente de acuerdo con la afirmación de que ciertos videojuegos violentos pueden suponer problemas para personas con problemas mentales pero no tiene por qué ocurrir lo mismo con personas con salud mental, es decir, en mi opinión, este tipo de juegos o vídeos e incluso series violentas no las considero malas al 100% ya que haciendo un uso riguroso de estas no tendrían por qué existir problemas.
ResponderEliminarPor otro lado, sí que es verdad que cuando los niños juegan a juego simbólico suelen aparecer algún tipo de armas, en mi caso, me parece correcto su uso siempre y cuando las utilicen de forma correcta y lúdica, es decir, vivimos a diario rodeados de policías, bomberos, agentes, guardias, etc. que utilizan todo este tipo de materiales para proteger a la ciudadanía y darnos la posibilidad de una vida mejor, por lo que creo que el uso de armas de mentira para los juegos simbólicos sí pueden ser utilizadas para una buena práctica, ya que el niño tiene la posibilidad de hacer un uso responsable y apaciguado de ellas.
Como dice en el artículo, el juego simbólico hace a los niños crearle una visión de su propio futuro, de lo que quieren y de cómo podría ser su personalidad, por lo que creo que si enseñamos a los niños a usar las armas de juguete como un fin enriquecedor y de aprendizaje correcto no habría ningún problema, de hecho, si les interesa mucho el tema podrían aprender mas sobre oficios que seguramente desconozcan.
Tras leer y analizar la noticia sobre la utilización de las armas, estoy a favor de lo que comentan algunos autores.
ResponderEliminarCabe destacar, que el juego simbólico desarrolla la imaginación y fomenta su creatividad, a parte de imitar acciones de la vida real, para prepararles al futuro.
En primer lugar, respecto a lo que comenta el pedagogo Casado,estoy de acuerdo con él. No veo sentido que los niños/as fomenten el juego simbólico a través de las armas. Bajo mi punto de vista, considero que se potencia mucho la violencia y que en un futuro no les proporcionará utilidad en su vida. Aunque, también considero que todo juego no oportuno depende de la mentalidad del niño/a o de la educación/mente de los padres, es decir, si los niños/as están jugando a algún juego violento, si los padres/madres no lo ven oportuno, pararán a sus hijos/as y no le seguirán la broma.
Por otra parte, en cuanto a la mentalidad del niño/a, considero que cualquiera de ellos, que sepa diferenciar la realidad de la ficción, podrá jugar a juegos violentos. En cambio, un niño/a que no sepa diferenciar esto, en un futuro puede fomentar la violencia y practicarla.
Bajo mi punto de vista, y como ya he comentado anteriormente, creo que los juegos de armas en general no son útiles para los niños/as, ya que es muy fácil que a través de ellos fomenten y potencien la violencia y les de la posibilidad de que en un futuro próximo, solucionen todos sus problemas con estas acciones. Además, considero que jugar con este tipo de objetos no les proporciona conocimiento sobre la muerte, ya que en infantil se puede trabajar de diferentes maneras como por ejemplo a través de cuentos, teatros, películas… y no a través de las armas.
Por último, si juegan con ellas, uno suele morir y el otro suele salvarse, por tanto, se fomenta también la competitividad la cual puede desarrollar conflictos no adecuados.
En conclusión, creo que los niños/as pueden potenciar el juego simbólico con otro tipo de juegos que no sean a través de estas. Estos juegos deben ser útiles en su futuro y sobre todo deben dejar al niño/a ser libre y que se potencie su creatividad. Algunos ejemplos serían jugar a las cocinitas, a papás y a mamás, a ser enfermeros/as, a las compras….
Una vez leída y analizada la noticia publicada por “El País” puedo decir que estoy de acuerdo con la mayoría de las afirmaciones.
ResponderEliminarDesde mi punto de vista, las armas nunca deberían ser un juguete, sobre todo para niñxs pequeños, ya que a tempranas edades su mente es muy susceptible a todos los estímulos que recibe, por lo que percibir la violencia implícita que se encuentra tras las armas nunca será beneficioso.
En cuanto a los videojuegos mencionados en el artículo, estos hoy en día se encuentran plagados de violencia injustificada, sin ningún tipo de medida, y como adultos y futuros docentes debemos plantearnos si que un niño/a encuentre diversión en asesinar o lastimar a otros es normal, ya sea en un simple videojuego.
Está claro que en adolescentes estables mentalmente y ya con una capacidad de distinguir lo real de lo ficticio, no debería traer consecuencias a largo plazo, pero en niñxs pequeños que aún no posee esta capacidad puede tener repercusiones graves.
Al venir de un país donde las armas y la violencia son el día día, jamás consideraré este tipo de juegos como simbólicos, ya que no ayudan al niñx a desarrollarse ni divertirse, por el contrario, pueden dañar su mente e impedir que su inocencia permanezca intacta.
En conclusión, si un niño/a no ha demandado por sí mismo este tipo de juguetes, no es ni será nunca necesario ni beneficioso proporcionárselos, en caso de que los pidan, podemos estar muy atentos e intentar redirigir su atención hacia una actividad o juego que le proporcione verdaderos aprendizajes y diversión.
Valentina De Faria
Basándome en el artículo expuesto sobre si son peligrosas las armas o un juego simbólico para los niñxs, tengo que decir que depende del uso que se haga de estas, puesto que los niños en la mayoría de ocasiones tienden a imitar las acciones de los adultos. Es decir, si un niñx observa a cualquier adulto hacer un uso violento de esta, este niñx probablemente le dé la misma utilidad. Asimismo, lo mismo sucedería en caso contrario.
ResponderEliminarAsí pues, me parece muy interesante mencionar la opinión que expone la maestra y especialista en Pedagogía Terapéutica mediante un ejemplo. Dicho ejemplo es el siguiente: “Un videojuego, por muy violento que sea, en manos de un adolescente con la cabeza bien ordenada no supone un riesgo, porque sabe distinguir realidad de ficción. Sin embargo, en manos de un adolescente con problemas mentales o simplemente de un niño de muy corta edad que tenga dificultades para diferenciar lo que es real y lo que no, es un grave peligro”.
Por tanto, y como algunxs de mis compañerxs apuntan, sí que pienso que existen videojuegos y juguetes que no son lo más adecuados y recomendados para que estos jueguen en edades tan prematuras. No obstante, también es cierto que como bien comenta la especialista en la noticia, si un niñx sabe distinguir entre ficción y realidad y sabe lo que está haciendo no debe suponer ningún riesgo. En cambio, el problema viene cuando estx no sabe diferenciar entre lo que es real y lo que no, ya que puede hacer un mal uso de estas.
Por todo ello, como conclusión, pienso que este tipo de juguetes en edades tempranas no son los más adecuados para desarrollar su imaginación, interacción… Además, como bien he mencionado previamente, considero que dejan de ser un juego simbólico “bueno” cuando la persona que hace uso de este tipo de juegos no está en plenas facultades mentales o no sabe diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal. De lo contrario, no considero que sea algo perjudicial para estos, siempre y cuando no hayan signos que lo que afirmen.
En mí opinión que un niño imagine que está luchando o peleando no es algo malo en sí mismo, creo que no soy la única que de pequeña cogía un palo y golpeaba al aire fingiendo que peleaba con un monstruo, y hacer eso es un acto inocente y natural, algo que muchos niños harán y de lo que no debemos preocuparnos. Creo que la preocupación debería venir cuando el niño es demasiado violento o gráfico con sus acciones, y se debería actuar no prohibiendo lo que está haciendo, pues al fin y al cabo es algo que está en su imaginación, sino hablando con él y, el los casos más extremos, acudiendo a un psicólogo.
ResponderEliminarVivimos en una sociedad que no deja a los niños ser niños, pues comparan sus comportamientos y actitudes con el normotípico de un adulto, pues muchos nos preocuparíamos si viéramos a una persona adulta fingir que mata a otra. Sin embargo nos olvidamos de que son niños y esos juegos no son más que eso, juegos; no son fantasías ni deseos, ni se lo imaginan como nosotros lo haríamos, lo hacen de forma inocente y divertida, y creo que debemos dejarles hacerlo. Que se imaginen derrotando a un alienígena que viene a conquistarnos, o ganando al guerrero más fuerte, o matando a un dragón para salvar a un príncipe o princesa. Dejemos a los niños imaginar y utilizar su imaginación, dejémosles ser niños.
Como podemos comprobar hay muchas opiniones y muchos puntos de vista totalmente diferentes a si es correcto o no el uso de armas en los juegos.
ResponderEliminarEs fundamental saber que un/a niño/a no tiene maldad como en el caso de lxs adultxs y que no va con intención de hacer daño a nadie. Lxs más pequeñxs en su imaginación juegan a ser princesas y principes, a matar a un dragón, a imitar películas de fantasía donde el héroe o heroína deben rescatar al pueblo del malvadx y no por ello son violentxs.
Me quedo con estas frases de la noticia que me parecen muy interesantes: “El problema no está en el juego o el videojuego, sino en la persona que los utiliza” y “Esto a priori no tiene por qué ser malo, sin embargo, cuando esa representación o imagen lleva asociado el uso indiscriminado del arma como diversión para matar, asesinar... corre el riesgo de contribuir a interiorizar o banalizar una forma de relacionarse con otros que no es adecuada para nuestra sociedad”. Es decir, un/a niñx no va a ser un/a asesinx por jugar con armas de juguete, pero, si esta actitud durante el juego, llega más allá de este, puede haber un problema.
Pero hay que dejar que lxs más pequeñxs sean niñxs y libres de jugar a lo que quieran, siempre que no hagan daño a nadie.
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ResponderEliminarA lo largo de la noticia podemos observar dos posiciones contrarias y muchas argumentaciones y opiniones, sin embargo, me gustaría destacar la siguiente intervención:
ResponderEliminar“El problema no está en el juego o el videojuego, sino en la persona que los utiliza”, ya que efectivamente considero que no hay ningún tipo de problema en que los niños y niñas jueguen a lo que quieran o a lo que más les apetezca, mientras no conlleven ningún tipo de riesgo. Hay que dejar a los niños ser niños y no ponerles perjuicios que ellos mismos no tienen, ya que en su mayoría los niños no juegan con espadas o pistolas para hacer daño a nadie, sino para imitar películas, héroes, luchar y divertirse con sus amigos etc.
Por ello, pienso que es totalmente innecesario quitarles a los niños la posibilidad de jugar con esas cosas, ya que finalmente ellos cogen una espada o pistola de plástico sin maldad y sin ganas de matar o hacer daño, y si por el contrario observamos que esto ocurre creo que también sería positivo, ya que se podría detectar fácilmente si el niño tiene algún tipo de problema, ve cosas inadecuadas, es muy violento, imita conductas que le son familiares…
En resumen, creo que las armas de juguete no son para nada violentas, sino que son un juego simbólico más con los que los niños se divierten sin esa perversidad de los adultos. Y como he dicho anteriormente puede servir de herramienta para detectar algún indicio de que algo no va bien y solucionarlo cuanto antes, ya que como se argumenta en la intervención que he resaltado, el problema no es el juego, es de la persona.
Tras haber leído la noticia, no voy a hacer un resumen de ella porque todos la podemos leer pero si que voy a dar mi opinión respecto a ese tipo de juegos, que alomejor no todxs estáis de acuerdo conmigo.
ResponderEliminarEn primer lugar, pienso que lxs niñxs juegan con armas porque han visto con anterioridad a alguien que le ha dicho ten una pistola o ten una espada para hacerles sentir o mas masculinos o mas fuertes. Digo masculinos porque mayoritariamente son chicos los que juegan a este tipo de juegos desde mi parecer.
En segundo lugar, no entiendo que ven de divertido los padres/madres… ver a sus hijos jugando con armas y no piensan que estxs al ser pequeñxs se hacen una concepción equivocada de los que son las armas. Me explico, cuando juegan con una pistola de agua (que en muchos casos parecen muy reales) ven que a la persona que le tira el agua se ríe y se lo pasa bien, en cambio, la realidad no es esa, es todo lo contrario en la vida real.
En tercer lugar, pienso que es muy importante el juego simbólico, pero pienso que hay muchísimas mas formas de desarrollar la simbología con otro tipo de juegos que les puede mejorar como personas creando una imagen real de la realidad.
Para finalizar, también hay que decir que la mayoría de nosotros hemos tenido pistolas de agua y espadas, pero creo que tampoco las utilizamos de la misma forma como se ve en la imagen que se nos muestra en la tares ni tampoco se veían tan reales las pistolas.
Como anotación decir que los niños imitan todo aquello que ven y si ellxs ven que en un juego hacen X cosa con la pistola ellxs lo harán igual o de una forma parecida porque se ponen en el papel del jugador o de la peli que han visto.
Hola!! El artículo sobre el juego simbólico con armas me ha parecido muy interesante y creo que es un buen tema para comentar en clase.
ResponderEliminarEn cuanto a si las armas de juguete en los niños son violentas o son simplemente materiales que forman parte de un juego simbólico, yo estoy más de acuerdo con la segunda opción. Como se dice al principio del artículo, los expertos aseguran que jugar con la muerte es una manera de dominarla y que la imitación de papeles es una manera de aprendizaje pero hay que enseñar a los alumnos que están jugando en una realidad paralela y que no es algo que vayan a vivir en su entorno.
No es lo mismo jugar a videojuegos donde los niños ven cómo matan a personas y es todo muy realista, que jugar con pistolas de agua por ejemplo. Personalmente, yo estoy de acuerdo en que se metan en el juego simbólico ya que, como el juego de mamás y papás o las cocinitas, los niños representan papeles que ven en su vida y eso les ayuda a desarrollar capacidades cognitivas y físicas. Siempre que ellos sepan distinguir el juego con la realidad, no me parece algo preocupante y, es más, podría llegar a ser hasta bueno para ellos.
Otra cuestión que se comenta en el artículo es cuando dos niños pequeños se pelean ya sea por juego o porque están enfadados de verdad. En estos casos, si vemos que es porque realmente están teniendo una pelea sí que es bueno frenarles. Pero cuando es un papel que están representando dentro de un juego, como lucha de espadas por ejemplo, tenemos que dejarles que sigan y que desarrollen así su imaginación, pero explicándoles que tienen que tener cuidado porque pueden llegar a hacerse daño y que ese juego está separado de la realidad.
También es cierto que existen padres que les compran a sus hijos o familiares juguetes violentos sin que estos se lo pidan, simplemente porque piensan que ellos pueden disfrutar jugando así. No me parece mal que s eles regale este tipo de juguetes pero siempre que sean los niños los que los pidan, ya que si no, son los padres los que les están enseñando ese mundo y los que les incitan a realizar actividades violentas cuando a lo mejor ellos las desconocían.
En conclusión, creo que los juegos con armas pueden llegar a ser parte de juegos simbólicos y no es malo que los niños disfruten así, siempre y cuando se les enseñe que estos están separados de la realidad y que pueden llegar a hacerse daño jugando a ellos. Todos los juegos tienen una finalidad y la de este tipo de juegos debería ser simplemente desarrollar la imaginación y otra serie de capacidades metiéndose en el juego simbólico.
Tras leer y analizar un poco la noticia desde mi punto de vista esto en contra de la utilización de las armas como juego si el/la niñx no sabe diferenciar la realidad de la ficción. Cuando a un niño pequeño le ofrecemos una pistola o una bomba para jugar también debemos tener en cuenta la consciencia y el desarrollo del niño porque si no es consciente de lo que se puede hacer en la vida real con esos objetos nunca le dará la importancia que requiere. Primero debemos hacer al niñx consciente de la real importancia que tienen esos objetos tan violentos.
ResponderEliminarPor otro lado, estoy de acuerdo con los diferentes autores de Niños autónomos en la afirmación de que la educación impartida por lo padres, es decir, en casa es fundamental a la hora de tratar con estos juegos. Lo podemos comparar además con los diferentes videojuegos los cuales hoy en día se consideran violentos. Pero sin embargo se afirma en la noticia que si el/la niñx o adolescente es consciente de que eso no es real y que es improbable que pase en la vida real no hay problema. Así como si sus familias se encargan de que el niño no crezca con la idea de la violencia que sucede en los videojuegos.
Por último, también se trata el tema de la muerte y vemos como Juan Fernández trata el tema al final de la noticia así como conseguimos que la muerte no sea un tema tabú ya que cuando empezamos a concebir que existe un yo y que ese yo también se marchará para siempre alguna vez. Pero esto no quita que debamos controlar hasta dónde puede llegar este tema y no cruzar la delgada línea hacia la violencia.
El juego simbólico es una de las formas que tienen lxs niñxs de representar la realidad y entender el contexto en el que viven. Por lo tanto, la existencia de esta tipología de juegos es lícita para poder entender lo que representan estas armas y comportamientos y las consecuencias que estos acarrean.
ResponderEliminarSea dicho, también es importante que en todo momento, lxs niñxs se encuentren cómodos jugando, no haya agresiones de cualquier tipo y todxs lxs participantes se encuentren a gusto con el juego.
Además, pienso que sería importante que este tipo de juegos sea introducido y trabajado por lx docente con lxs niñxs para concienciarles sobre los peligros y efectos de la violencia, marcando los límites que se permitirán dentro del juego.
Licona Vega, A. L. (2000). La importancia de los recursos materiales en el juego simbólico. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 14, 13-21.
Prat-Tarrida, A. (2013). La educación emocional a través del juego simbólico (Bachelor's thesis).
Villalobos, M. E. (2009). El rol del maestro frente a la construcción del juego simbólico en los niños. Diversitas: Perspectivas en psicología, 5(2), 269-282.
ResponderEliminarTras la lectura del artículo, opino que es un tema bastante controversial, al igual que el debate de si los videojuegos “violentos” promueven la violencia en los jóvenes. Pues, estoy de acuerdo con la opinión de Beatriz Castro, maestra y especialista en Pedagogía Terapéutica que afirma que ni los videojuegos ni el juego con pistolas normalizan las conductas violentas. Comparto esta opinión puesto que si bien es cierto que todo lo que rodea al mundo infantil está impregnado de valores y mensajes, y a veces estos son sutiles o implícitos y no somos conscientes de lo que estamos transmitiendo (Viera & Quiñones, 2012), también es cierto que, tal y como afirma Óscar Casado: “El problema no está en el juego o el videojuego, sino en la persona que los utiliza”.
Por otro lado, coincido en que el juego simbólico en sí les ayuda a entender que realidad y ficción a veces están muy unidos, de manera que, si ya están comprobando que en el propio juego hay consecuencias poco deseables, peores serán en la realidad, y eso son capaces de entenderlo. Además, considero muy oportuno que se introduzcan objetos no tan “infantiles” en el juego simbólico porque precisamente el objetivo de este tipo de juego es acercar a los niños/as a la realidad de su entorno y aprovecharlo para que entiendan y aprendan que una arma se puede usar con distintos fines, y es ahí cuando el desarrollo moral entra en juego, como bien se comenta en la noticia. Pues creo que el foco del debate se origina en esta idea concretamente. También estoy de acuerdo con que se debe tener ciertos filtros y un criterio y que objetivamente hay objetos para los que los niños/as pueden ser "peligrosos".
A la pregunta de si hay alguna evidencia de que jugar con armas aumenta el temperamento violento, la respuesta es no. “Los estudios han demostrado una y otra vez que los juegos violentos y los videojuegos no tienen un efecto detectable”. De manera que si bien es cierto que las armas de juguete siguen siendo armas, es importante que, y también se comenta en la noticia, los niños y niñas entiendan que es una ficción y sepan cuáles son las consecuencias en la realidad. Por tanto, opino que las armas de juguete también pueden ser un juego simbólico sin ir más allá, pues no están fomentando implícitamente ningún tipo de mensaje violento, siempre y cuando el niño/a sepa en qué contexto se encuentra y sepa que es un juego.
Viera, E. C., & Quiñones, I. T. (2012). Análisis de los valores que trasmiten los disfraces en la etapa de Educación Infantil y propuesta de modificación para su inclusión en clase de Educación Física. EmásF: Revista digital de educación física, (14), 81-91.
En mi opinión, creo que está en nuestras manos, como adultos, dar una visión, una imágen o una idea a las cosas, al ser adultos tenemos que explicar a lxs niñxs como hacer un buen uso de las cosas, conscienciarlxs de lo que está bien y lo que está mal, con esto me refiero a que esto pasa con todo, por ejemplo ya no las armas, si no por ejemplo, cualquier juguete, un niñx perfectamente puede pegar a un otrx niñx con este juguete por ejemplo cuando se enfade, por ello ya no es el juguete en sí, sino, nosotrxs como adultos, explicar cómo se hace un buen uso de ese juguete y cuál no.
ResponderEliminarPor lo tanto, creo que sí pueden jugar perfectamente con armas, si explicamos esto en el buen uso. Por ejemplo, se les puede explicar que pueden jugar a vaqueros o policías, como hemos jugado muchos a lo largo de nuestra Infancia, con pistolas de agua también se puede jugar, claro esto sin tener que ser violentos jugando. No por jugar con ello van a ser más violentos o no, por lo tanto cuando se introduzca este tipo de juguetes en el juego simbólico, es saber concienciar correctamente al niñx. De hecho creo que si lxs prohibimos estos juguetes, seguirán apareciendo en los dibujos de la tv, y les podrá dar más curiosidad o incluso miedo en un futuro, al no estar concsienciadxs de ello.
En el artículo se habla también de cómo los videojuegos fomentan la violencia, pero como he dicho no tiene que ver, tiene que ver en la educación que le estás dando a ese niñx porque se puede jugar perfectamente sin ser violentx, como he dicho haciendo un buen uso, porque a los niñxs les gusta mucho tantos los videojuegos de esa temática como emplearlo en el juego simbólico, de hecho, yo he jugado con este tipo de juguetes y no por ello he sido más violenta ni me he comportado de forma violenta de adulta. De hecho, muchxs de nosotrxs seguimos jugando todavía y no somos personas violentas, todo es concienciar y educar.
Hola!
ResponderEliminarAntes de todo me gustaría comentar que el tema de está entrada del blog me parece super interesante y peculiar pues, aunque parezca difícil de creer, durante los tres años que llevo estudiando la carrera, nunca se nos había expuesto esta cuestión.
Bajo mi parecer, la justificación de que el uso de las armas de juguetes está relacionado con el juego simbólico considero que no es lo más apropiado. Como muy bien sabemos, en el juego simbólico imaginan ser, imitan situaciones que observan en la vida real y lo interpretan como si estuviera pasando.
Si a un niñx de 3 años le das la oportunidad de jugar con pistolas de juguete, es tanta la intensidad con la interioriza que ese bloque de construcción en realidad es una pistola, que su mente únicamente se centra en la función de esa “pistola” y todo cuanto pueda hacer con ella. Con esto me refiero, no podemos comparar un juego simbólico en el que se trabaja con disfraces o por rincones con este tipo de juegos en que se le da una libertad para que dejen volar su imaginación. No se sigue la misma finalidad ni objetivo en las dos situaciones.
Del mismo modo, el juego simbólico, mediante las representaciones mentales, pretende servir de ayuda para resolver determinadas situaciones que puedan experimentar en un futuro, entonces, si se les deja imaginar que tienen delante un arma, la experiencia de haber tenido el arma puede conducirle a, en un futuro, pensar o creer que pueda verse en una situación similar a la que “jugaba”.
En la noticia, uno de los participantes plantea que el uso de armas de juguete es de gran utilidad pues, según palabras suyas, se juega con la muerte para tratar de dominarla.
Es una idea que no comparto. No obstante, no implica que se deba dejar fuera del plano todo lo referido a las ramas o los conflictos violentos, considero que se debe acercar a lxs niñxs a estos temas y no tratarlos como tabú o intentar alejarlos, como sucede con temas que al considerarse “malos” se opta por ocultarlos o hacer como si nada. Me refiero, claro que deben ser conocedores de que son objetos y situaciones que suceden y pueden suceder en la vida real.
En síntesis, no considero que emplear las armas como juguete se relacione directamente con el desarrollo de aspectos violentos y/o agresivos en una persona, pero siempre y cuando dicha persona ya haya aplique la moral y ética y sea lo suficiente capaz como para reconocer lo que es la realidad y lo que no lo es.
En la noticia hemos podido observar lo que diferentes expertxs opinan sobre el uso de las armas de juguete para niñxs, si son violentas o si son un juego simbólico.
ResponderEliminarPor un lado, vemos como Casado explica que jugar con este tipo de juguetes no es algo malo; considera este tipo de juegos algo perjudicial solo cuando lxs niñxs asocian este juego a usar armas como modo de divertirse (matando…), dado que esto puede hacer que lxs niñxs interioricen esta forma de relacionarse con lxs demás, algo que no es correcto.
Por otro lado, Beatriz Castro, afirma que la función propia del juego simbólico es permitir a lxs niñxs jugar imitando acciones de las personas adultas, dado que de esta manera lxs niñxs amplían sus conocimientos y les permiten desarrollar imágenes de sí mismxs que aumentan su autoestima y sus habilidades.
Asimismo, Casado también nos habla de la existencia de diversas formas de jugar de lxs niñxs que no tienen por qué ser peligrosas, llegando a afirmar que, aunque al niñx le gusten este tipo de juegos (en los que se usan armas de juguete) no hay razón para alarmarse, sino que simplemente hay que tratar de entender qué sentido le aporta el/la niñx a estos juegos, dado que si lo que muestra son conductas violentas, entonces es el momento de plantear juegos menos agresivos.
Por su parte, Castro nos indica que ni los juegos simbólicos con armas ni los videojuegos normalizan conductas agresivas; lo puntualiza diciendo que el problema no se encuentra en esos juegos, sino en quien los juega, puesto que si tú puedes distinguir la realidad de la ficción no debe haber ningún tipo de problema por jugar a estos juegos, mientras que si no puedes hacer esta distinción sí que puede ser problemático.
Tanto Casado como Castro están de acuerdo en que la educación que se les da a lxs niñxs en casa es esencial, puesto que les ayudará a distinguir realidad de ficción.
Por su parte, Juan Fernández nos indica que no hay ninguna prueba o certeza de que jugar con armas incremente la conducta violenta. Considera que el juego es una forma única de aprender a relacionarnos.
En conclusión, y como respuesta a la pregunta planteada en el titular, considero que las armas de juguete para niñxs pueden ser violentas o un juego simbólico dependiendo del niñx que juegue con ellas, puesto que tal y como han evidenciado lxs expertxs nombradxs en esta noticia, si el/la niñx es capaz de distinguir la realidad de la ficción y es capaz de distinguir qué conductas están bien y cuáles están mal, no debería haber ningún problema en que el/la niñx juegue a este tipo de juegos; mientras que si no es capaz de hacer estas distinciones, es esencial que desde su núcleo familiar se trabaje para hacer que el/la niñx comprenda que ese tipo de comportamientos no son apropiados.
Niebla, R. (2022, 22 julio). El debate de las armas de juguete para niños: ¿son violentas o un juego simbólico? El País. Recuperado de https://elpais.com/mamas-papas/2022-07-22/el-debate-de-las-armas-de-juguete-para-ninos-son-violentas-o-un-juego-simbolico.html
Primero decir que el juguete en sí no es peligroso, darle un arma de juguete a un niñx no conlleva directamente que estx vaya a ser más vilolentx en un futuro. Este hecho dependerá más bien del uso educativo que le otorguemos. Es decir, no se trata de prohibir este tipo de juguetes para así evitar que el niñx presente conductas violentas en un futuro, sino que debemos de aconsejarles y explicarles una serie de reglas básicas para que este sea un juguete seguro.
ResponderEliminarEs importante que les enseñemos a hacer un uso correcto de estos juguetes, de manera que aprendan a distinguir entre las armas de juguete y las del mundo real, así como también a solucionar conflictos de la vida diaria de forma asertiva sin recurrir a la violencia.
Debemos conversar con ellos, hacerles ver que este tipo de juguetes pueden utilizarlos para entretenerse, pero que una vez fuera del juego no debe recurrir a estrategias violentas como resolución de un problema. Mientras esta conducta se limite al juego, no existirá conflicto fuera de él.
No considero que evitar estos juegos sea la solución ya que, siempre les quedará la imaginación y podrán realizar el mismo juego haciendo uso únicamente de sus manos para simular el arma. Además, este tipo de juguetes a veces también pueden utilizarlos en disfraces como el de pirata (espadas) o policía, entre otros.
Este como cualquier otro juego simbólico resulta útil para que lxs niñxs puedan acercarse y entender el mundo que les rodea. Solo debemos de conversar con ellos y hacerles diferenciar el juego de la realidad.
Erica Weisgram, profesora de Psicología de la Universidad de Wisconsin en Stevens Point, Estados Unidos, y coautora del libro Gender Typing of Children's Toys: How early play experiences impact development, explica que las investigaciones psicológicas no encuentran relación entre jugar con pistolas de juguete y la agresión, sin embargo, señala que los estudios no han sido lo suficientemente exhaustivos como para llegar a una conclusión clara.
Por qué a los niños les encantan las armas de juguete y qué hacer al respecto. (2018). Recuperado 24 de octubre de 2022, de EXPANSION website: https://expansion.mx/tendencias/2018/03/13/por-que-a-los-ninos-les-encantan-las-armas-de-juguete-y-que-hacer-al-respecto
Buenas tardes a todxs:
ResponderEliminarDespués de leer y analizar la noticia, pienso que los juegos y los videojuegos que incluyen violencia no deberían ser experimentados por los niños de tan baja edad, debido a que estos se encuentran en una etapa de su vida en la que necesitan conocer, experimentar con las cosas y no son consciente de que este tipo de juguetes en la realidad suponen situaciones de violencia.
Durante el texto, una autora afirma que que dichos videojuegos pueden crear roles de “superhéroe” o de “líder”. Aquí estoy de acuerdo debido a que tener un juguete como ese puede crear una situación de superioridad sobre los demás que no lo tienen y crear situaciones de peligro. De esta forma, nos damos cuenta que ya no se produce un juego simbólico entre todos, sino unas situaciones de dominio sobre los demás.
Por otra parte, y como se comenta en la noticia, creo que hasta que la persona no sea consciente de diferencia la realidad de la ficción y que esos videojuegos en la vida real no se pueden producir, no se ofrecer para que lo experimenten. Y es aquí cuando entra la acción de nosotrxs como adultxs, debemos ser conscientes que antes de regalar algo a un niñx, debemos explicarle el problema que puede suponer en la realidad y si estx no hace un uso adecuado de el juguete, no utilizarlo más.
Como conclusión, puedo decir que es importante dar libertad a los niños, y más en estas edades tan tempranas, en referencia a la forma de experimentar con el día a día. Sin embargo, debemos poner unas pautas con este tipo de juguetes y videojuegos para que en un futuro no se conviertan en peligros para ellos.
Como ya sabemos, el juego simbólico aporta grandes beneficios a la infancia como, por ejemplo, mejorar el desarrollo motor y emocional, desarrollar el lenguaje e imaginación, comprender el entorno que rodea al/la niño/a, y, sobre todo, realizar representaciones mentales de la vida a nivel imaginaria y real (Quicios, 2020).
ResponderEliminarSin embargo, creo que es importante destacar que para que este tipo de juego aporte beneficios a la infancia, los adultos debemos actuar como guías en este proceso educativo para el infante. Es decir que, como adultos, debemos hacer una selección de los juguetes y enseñar a valorarlos con espíritu crítico (Tirado, 2008).
De manera que, de acuerdo con Casado, hay que fomentar el tipo de juego simbólico cuya conducta imitada sea de utilidad en la vida de ese/a niño/a. Es por eso que, desde mi punto de vista, creo que es mejor que los/as niños/as no usen juguetes de armas, ya que esto podría potenciar una conducta agresiva a largo plazo.
Según una investigación realizada por María del Mar Tirado Martínez, los/as niños/as están expuestos a distintos agentes agresivos. Por ejemplo, los juguetes y los videojuegos, como también se menciona en el artículo.
Además, en esta investigación se demuestra que existe una diferencia entre los niños y las niñas respecto a las preferencias de los juguetes bélicos. Normalmente son los niños los que prefieren juguetes de armas, espadas o más agresivos antes que otro tipo de juguetes. Esto se debe a que socialmente a los niños se les refuerzan más las conductas agresivas, mientras que a las niñas les ocurre todo lo contrario.
Finalmente, en mi opinión, creo que las armas de juguetes no forman parte del juego simbólico, sino que son violentas. De manera que, si los/as niños/as representan situaciones con este tipo de juguetes, se fomentará la agresividad y, después, cuando se encuentren en un contexto de violencia lo verán como algo normal, cuando realmente no lo es. A parte, como se menciona en una parte del artículo, a lo mejor una persona mayor con la cabeza “bien ordenada” sí que es capaz de distinguir entre la realidad y la ficción, pero los/as niños/as son demasiado pequeños/as como para tener la suficiente capacidad de diferenciar entre lo real y lo ficticio. De modo que, pienso que eso podría desencadenar conductas agresivas en un futuro.
Tirado, M. La agresividad en la infancia. Revista digital innovación y experiencias educativas, (13), 1-11.
Quicios, B. (21 de enero de 2020). La importancia del juego simbólico en el desarrollo del niño. Guiainfantil.com. https://www.guiainfantil.com/educacion/juegos/la-importancia-del-juego-simbolico-en-el-desarrollo-del-nino/
Hola.
ResponderEliminarEn primer lugar, he de decir que una pistola de juguete no es algo con lo que se deban escandalizar puesto que esto depende del sentido que le dé el adulto. Considero que es así porque un niño es muy inocente y es la sociedad (el contexto) lo que le corrompe.
Además, como se afirma en la lectura, un niño mayor desarrollado mentalmente puede distinguir la ficción de la realidad. El problema puede aparecer cuando se hace un uso excesivo de estos videojuegos desde muy pequeños y si existen antecedentes familiares (como esquizofrenia, bipolaridad...).
También considero que depende mucho del ambiente familiar que exista en el hogar. Una familia "normal" enseña a los hijos a regular el tiempo y el uso de los videojuegos y lo normaliza, mientras que una familia desestructurada no atiende bien a los niños y pasan más de los problemas.
En definitiva, considero que las armas pueden ser ambas cosas dependiendo del uso de las mismas. Con un uso responsable yo sí que dejaría a los niños que experimentaran con ellas.
Tras haber leído la noticia, en primer lugar, me gustaría intentar contestar a la pregunta que el título formula: "El debate de las armas de juguete para niños: ¿son violentas o un juego simbólico?" Bien, pues en este caso, no creo que la respuesta sea "blanco o negro", es decir una u otra opción. Las armas de juguete, está claro que pueden llevar a los infantes a jugar de manera violenta y por lo tanto, crear un comportamiento violento entre ellos, pero a la vez, creo que no es más que un juego simbólico en el que intentan imitar aquello que anteriormente han visualizado. En este caso, si hablamos a nivel nacional, por suerte, dónde suelen ver el uso de las armas, es en las películas, series, dibujos, videojuegos... Si que es cierto, que dependiendo del contexto social, familiar y territorial en el que se desarrollen lxs menores, el uso de armas estará más o menos normalizado.
ResponderEliminarPor otro lado, como bien se muestra en la noticia a comentar, existen especialistas que afirman que las armas de juguete no normalizan la violencia. Cuando los niños juegan, dejan volar su imaginación y entra en juego la fantasía. Representan escenas irreales que ellos mismos inventan o han visto anteriormente en cualquier serie de dibujos animados, mismamente, tienen claro que es un juego y una vez se termina, son conscientes de que por ejemplo, no pueden volar, no pueden ser padres todavía, así como tampoco pueden herir a personas con armas reales. Es cierto que depende del/la niño/a que juegue, sabrá distinguir mejor o peor la realidad de la ficción, pero ahí ya entra en juego las características personales de cada uno. Por ello mismo y porque no dejan de ser infantes, los adultos y docentes debemos estar siempre en constante vigilancia, para aconsejarles, guiarles y que nada se salga de lo "normal", como en este caso, es un simple juego.
Por último, destacar que, creo que es importante dejar esa libertar al menor de que pueda elegir a qué jugar y con qué jugar, sin incentivar a nada pero tampoco evitar, siempre y cuando no se trate de algo impropio a su edad o condiciones.
Tras leer la lectura y reflexionar sobre el tema en cuestión, me he decantado más por la postura que plantea Castro.
ResponderEliminarPersonalmente, no considero que las armas de juguetes en manos de un niñx sean violentas, realmente ellxs no son conscientes de lo que es un arma y que su uso puede matar a alguien, ni siquiera saben lo que significa matar. Para ellxs es simplemente un juguete más, con el cual divertirse, simular e imaginar historias. Somos los adultos quienes le otorgamos a ese objeto esa connotación negativa, como bien dice el artículo, los niñxs no pueden distinguir la realidad de la ficción, por lo que, para ellxs es solo un juego simbólico que quieren imitar de lo que observan a su alrededor. Una pistola de agua, no es más que un objeto del cual sale agua y puedes mojar a alguien, un arma de juguete no es más que un objeto con el que puedes salir victorioso. En definitiva, debemos ponernos en el mundo de los niñxs, mirarlos desde su mirada, no de la nuestra.
No obstante, debo recalcar que como con cualquier tipo de juguete, videojuego, tablets,etc. sea violento o no, tanto los padres como lxs maestrxs, debemos de supervisar que no se lleve a cabo un mal uso y ser su guía constantemente como con otro juguete, preguntándoles aspectos sobre el juguete para conocer con qué fin lo usa y en caso de que sea por un acto violento explicarles un uso adecuado.
Sin embargo, está claro que depende de la persona de quien lo use, si tiene problemas mentales o vive en un ambiente violento, los videojuegos o juguetes de armas pueden incentivar a la violencia. Pero incentivar, no provocar, el problema no está en el arma, sino en quien la posee. Tenemos el claro ejemplo de Estados Unidos, que constantemente vemos en las noticias, en las cuales informan que unx menor compra un arma y mata a miles de niñxs en un colegio o instituto, esto nos sorprende pero tristemente en ese país pasa con normalidad. Es un debate muy polémico, pero muchos piensan que el problema no es la compra libre de armamento sino la sociedad violenta e inhumana en la que vivimos. No nos debería preocupar un simple juguete, sino la salud mental de la sociedad que les lleva a cometer esos actos tan atroces...
No veo viable prohibir o negar la opción de poseer esos tipos de juguetes, es una realidad que tarde o temprano se tendrán que enfrentar, como todo lo perjudicial en la sociedad en la que vivimos. Si actualmente no existieran armas porque no las necesitaramos y fuese algo del pasado, pues obviamente no sería algo de lo que queramos recordar o fabricar en juguetes. Pero, lamentablemente las armas, los asesinatos, la violencia en general está a la orden del día. Y no digo que por ese motivo le tengamos que dar una pistola de juguete a un niñx, sino que lxs niñxs lo van a ver en su entorno, ya sea en la televisión, en los
videojuegos, mirando a su compañerx, viendo a lxs policías, vaqueros, piratas...Y ya cuando sean adultos o tengan suficiente conciencia lo verán en la realidad. Es nuestro deber como futurxs docentes prevenir la violencia, siendo sus guías y mostrándoles la diferencia entre el bien y el mal, educándolos en un ambiente sano y lleno de afecto para formar a niñxs empáticos.
Soy Nathalie Matamoros Giler
EliminarBuenas tardes!
ResponderEliminarEn relación con la noticia, considero que este tipo de juego no es el más adecuado, porque creo que se acostumbrar a jugar de manera agresiva y pueden pensar que los juegos de pistola en la vida real pueden considerarse bien vistos cuando no es así... Bajo mi punto de vista, opino que hay más juegos simbólicos donde el niños puede aprender y jugar, ya que puede desarrollar otros tipos de habilidades, sin embargo, con las pistolas sólo veo que se desarrollan juegos agresivos donde incentiva la violencia.
Por otro lado, no considero que se debieran prohibir este tipo de juguetes ya que deben aprender con todo tipo, y de todas formas, pero creo que se deberían de enseñar que este tipo de juegos no está bien visto en la vida real y que no está bien, es decir, concienciarles de lo que hay en el mundo que nos rodea. Yo creo que si se aprende de esta manera podrán ser críticos con lo que puedan ver en las noticias o en el exterior, ya que creo que no se van a prohibir nunca, de hecho, siguen creando nuevos juegos o videojuegos que los niñxs con menos años van jugando.
Desde mi punto de vista y mi experiencia, creo que jugar con armas falsas cuándo eres pequeño no supone ningún peligro para el futuro del niño ni para su posterior educación.
ResponderEliminarDigo desde mi experiencia porque con mi hermano y mi hermana cuando éramos pequeños jugábamos con palos fingiendo que eran armas y ninguno hemos sido violentos nunca, además mi hermano y yo hemos jugado durante muchos años a videojuegos considerados como violentos y nunca se ha visto afectada nuestra educación .
Creo que más que el hecho de jugar con armas es el hecho de la educación recibida en los hogares, ya que un niño juega con cualquier cosa que se le de pero dependiendo de cómo haya sido su educación, reaccionará de una forma u otra, sin tener en cuenta a lo que ha jugado cuánto ha sido pequeño.
Existen países en los que los niños desde pequeños utilizan armas y acaban yendo a la guerra y para ellos el arma no es un juguete, es un arma, pero son países en guerra en los que los niños nacen para ser soldados.
Por lo tanto creo que no es malo jugar con armas, ya que si jugar con armas significara que un niño de mayor va a querer siempre estar con armas, significaría también que cualquier juguete que le des de pequeño va a variar su vida adulta.
Después de leer la noticia, creo que coincido con la opinión de muchos de mis compañeros.
ResponderEliminarPara empezar, todos coincidimos en que el juego simbólico es indispensable en la primera infancia de los niños, les ayuda a desarrollar y fomentar la imaginación y la creatividad, a entender su entorno desde su propia percepción y a forjar relaciones sociales con sus iguales.
Por otra parte, coincido totalmente con la opinión del experto Óscar Casado cuando realiza la siguiente afirmación: “El problema no está en el juego o el videojuego, sino en la persona que los utiliza”. En mi opinión, es primordial entender que a veces los adultos ofrecemos armas de juguete a los niños creyendo que ellos lo van a considerar solo un juego porque que nosotros sí que sabemos realizar esa distinción entre lo real y lo ficticio.
Pero la realidad es que los niños, sobre todo los pequeños, tienen una mente mucho más inmadura que les impide discernir hasta que punto ese juego con armas o videojuego es realidad o es ficción.
Es importante ofrecer armas de juguete solo si las piden y siempre bajo la supervisión de un adulto, tanto en el ámbito familiar como en el escolar, siempre asegurándonos de que el niño sea consciente de la realidad y de las consecuencias del uso de las armas o la violencia, por mucho que para ellos sea un juego.
Para mí, los juegos simbólicos que conlleven el uso de armas de juguetes no son muy útiles para el desarrollo general de los niños, pero sobre todo puede ser negativo para el desarrollo del ámbito socioafectivo de los niños, ya que en un futuro pueden solucionar sus problemas de una forma violenta, ya que se les ha dejado fomentar este tipo de juego desde pequeños.
Por tanto, en mi opinión no es muy beneficioso para los niños el juego con armas.
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